Baloncesto
El Real Madrid de Chus Mateo cierra la próxima renovación
El Real Madrid habría cerrado la última renovación más deseada en la plantilla de Chus Mateo, según las últimas noticias.
Según Ramón Álvarez de Mon, el Real Madrid ha llegado a un acuerdo de renovación con Tavares por tres temporadas. El equipo blanco lleva meses negociando con el pívot caboverdiano.
Parecía que las negociaciones estaban estancadas, pero al parecer tanto el club como el jugador van a hacer un esfuerzo y finalmente, Tavares, si no pasa nada raro, jugará tres años más en el Real Madrid.
Tavares había recibido ofertas importantes de alguna franquicia de la NBA y una gran oferta del Panathinaikos que le ofrecía 3 millones de euros limpios por temporada. El Madrid tenía claro que por el único jugador que iba a hacer un esfuerzo económico iba a ser por el pívot caboverdiano, que es uno de los jugadores más decisivos de Europa. No hay un 5 en el mercado como Tavares y hubiera hecho mucho daño su marcha.
Una vez solucionada la renovación de Tavares, el Madrid se centrará en las renovaciones de Poirier y Hezonja. Con el francés hay un principio de acuerdo por dos temporadas y otra opcional, y con el croata la renovación está más difícil, ya que tiene una oferta del Panathinaikos de 3 millones de euros limpios por temporada y el Madrid ni mucho menos va a llegar a esa cantidad.
En cuanto a salidas, Rudy ya comunicó que se retirará al final de la temporada y Sergio Rodríguez podría hacer lo mismo, aunque aún no lo ha hecho oficial. En cuanto a fichajes, suenan con fuerza los nombres de Garuba, Kyle Guy, Andrés Feliz y Juancho Hernangómez en caso de que se marche el croata Hezonja. Habrá que esperar unas semanas para ver cómo acaban todos estos asuntos.
Foto: Real Madrid
Baloncesto
El Real Madrid tumba al Andorra y sigue intratable en Liga
Hay partidos que, más allá del marcador, revelan la estructura interna de un equipo. El triunfo del Real Madrid ante MoraBanc Andorra (97‑90) pertenece a esa categoría: un ejercicio de resistencia, ajuste y jerarquía que explica por qué el conjunto blanco gobierna la Liga con una autoridad que trasciende lo estadístico. En un calendario marcado por la inminente semana decisiva de Euroliga, el equipo de Scariolo volvió a demostrar que su identidad competitiva no entiende de contextos ni excusas.
El encuentro comenzó con una versión irreconocible del Real Madrid: desajustado atrás, sin ritmo ofensivo y superado por la energía de un Andorra que llegó a dominar por 17 puntos al descanso. Lejos de ser un accidente, fue un recordatorio de la exigencia que supone competir en dos frentes de máximo nivel. Scariolo, consciente de lo que se avecina en Europa, reservó a Maledon, Abalde y Lyles, lo que obligó al equipo a reinventarse sobre la marcha.
El giro del partido llegó tras el descanso. En apenas 21 minutos, el Real Madrid firmó un parcial acumulado de 63‑30, una cifra que no solo habla de acierto, sino de control emocional y lectura táctica. El equipo ajustó líneas defensivas, aceleró el ritmo y encontró ventajas interiores y exteriores con una naturalidad que solo poseen los conjuntos con una identidad consolidada.
En ese tramo emergieron tres nombres propios: Len, dominante en ambos aros, imponiendo físico y presencia. Tavares, que volvió a ser un eje estructural más que un simple pívot. Feliz, cuya energía y agresividad ofensiva cambiaron la temperatura del partido.
No fue una reacción impulsiva, sino un proceso: el Madrid volvió a su plan, a su baloncesto, a su jerarquía y sumó, con ello, la undécima victoria seguida a nivel doméstico.
Foto: Víctor Carretero – Real Madrid
