Real Madrid
Mbappé anuncia su próxima aventura: «Será muy excitante, pero quizás no sea momento de saberlo»
Kylian Mbappé fue galardonado, por quinta vez consecutiva, como el mejor futbolista de la Ligue 1.
En la gala dio unas declaraciones, tanto en su discurso como luego en zona mixta, que dicen mucho sobre la que será su próxima aventura en el Real Madrid, tal y como es todo un secreto a voces.
Sus frases más destacadas
“En la vida hay que tomarse tiempo para todo. Lo único que hay que saber es que me voy del PSG. El resto, quizás no sea el momento de saberlo”, reflexionó el delantero francés. Tampoco entró a valorar si su despedida era la merecida y se limitó a mostrarse satisfecho: “Desde el momento en que la gente te da amor, nunca intentas calcularlo. Sólo puedo ser feliz con lo que he recibido”.
“Puedes prepararte lo que quieras, pero cuando llega el momento, siempre te hace sentir algo. He intentado llevar el campeonato lo más alto posible. Me voy con la cabeza bien alta. Puedes intentar anticipar todo lo que quieras, como he dicho. Voy a irme de mi país, que no había dejado antes, una nueva vida llega. Antes de jugadores, somos hombres, tenemos sentimientos, emociones… Esta profesión no te permite expresar todos lo que sientes. Hay una exigencia necesaria que te lo impide”.
“Es difícil, mucho más de lo que podría parecer. Es un capítulo de mi vida que llega a su fin. La Ligue 1 sigue ocupando un lugar importante en mi vida. He intentado hacer justicia para ser un digno representante de este campeonato. Me voy con la cabeza bien alta. Pero no habría podido hacerlo sin el Mónaco y, por supuesto, sin el PSG, donde he jugado al lado de jugadores excepcionales. Quiero dar las gracias a todos en el club, ya sea al entrenador, que siempre ha confiado en mí, al personal, al cuerpo médico, a todos en el club, a los directores deportivos o al presidente. Al accionista que confió en mí, a Su Alteza el Emir que vino a buscarme cuando tenía 18 años e invirtió en mí”.
“Gracias también a todos los que están aquí. Todos los que estáis aquí habéis influido en mi carrera en la Ligue 1. Los rivales me han dado fuerzas para superarme. Veo todos los partidos. Voy a echarlos de menos. Lo que viene es muy emocionante. Estoy aquí para dar las gracias y devolver la confianza que se depositó en mí. Quiero dar las gracias a mi familia, que siempre me ha apoyado en los buenos y en los malos momentos. Mi padre quería que hiciera historia en el campeonato antes de irme. Me gustaría darles las gracias a todos ellos. Ha sido un largo camino y estoy muy contento”.

“Es muy emotivo porque pienso en todo lo que he vivido, desde Clairefontaine hasta el AS Mónaco, donde me formé. Puedes intentar anticipar todo lo que quieras, pero cuando pasa el momento, hace algo. Voy a dejar mi país, es una nueva vida como hombre. Esta profesión no te permite expresar todo lo que piensas porque hay muchas exigencias para estar entre los mejores. Hoy no es soy que un chico de 25 años que te da las gracias. En la Ligue 1, siempre he tenido la impresión de ser querido y eso es una sensación agradable. El nuevo capítulo será muy emocionante, excitante”.
“Todo el mundo conoce la situación. No es una decisión que dependa de mí. Pase lo que pase, seré feliz. Los Juegos Olímpicos van más allá de que yo esté o no. Espero que demostremos que Francia es un país de deporte y que sabemos acoger al mundo”.
Real Madrid
Orgullosos del Real Madrid: Vincic evitó la remontada en Múnich
Hay que estar muy orgulloso de lo que hizo el Real Madrid. Plantó cara al todopoderoso Bayern y lo puso contra las cuerdas perdiendo la ida. Vincic y el colectivo arbitral terminaron por cargarse toda la opción. Hubo un antes y un después tras la roja que vio Eduardo Camavinga por doble amarilla – reteniendo la pelota mientras regresaba a su posición – y se consumó con los goles de Luis Díaz y de Olise. El Bayern estará en semifinales. El fútbol fue muy cruel con el Real Madrid.
La eliminatoria estaba abierta. Fue lo que avisábamos en Dinastía Blanca y lo que repetía toda la prensa internacional. El gol de Mbappé en el Bernabéu podía valer «oro» y en Múnich no estaba dicha la última palabra. Lo sabía desde Neuer hasta Kompany. Y también todo el Allianz Arena que abarrotó las gradas en busca de citarse en las semifinales de la Champions League contra el PSG.
Arbeloa optó por una táctica ultraofensiva – suicida a nivel defensivo – y quería agitar la coctelera con goles. El entrenador del Real Madrid entendió a la perfección qué es lo que pedía la serie tras caer en casa. Era Europa, era el Real Madrid, y la sensación es que quedaba un mundo. En su once dejó fuera a Camavinga y Pitarch apostando por Brahim, Bellingham, Valverde y Arda. Todos trabajaron. Del primero hasta el último. En apenas 48 segundos ya habían igualado los cuartos.
El narrador de la historia más optimista jamás podría imaginar lo que ocurriría en 1 minuto. Un error garrafal, fatal, horrible y estrepitoso de Manuel Neuer para dejársela a Arda Güler que dispararía a portería como hizo ante el Elche y se la metía al alemán desde Ankara. Esta vez desde campo contrario, aunque alejado de esa posición de gol ante el MVP del partido de ida en el Bernabéu.
Parecía que se había hecho lo más difícil, pero el Real Madrid regalaba una acción ofensiva para que marcase Pavlovic tras el lanzamiento de un córner. El Bayern puso el 1-1 mostrando reacción y demostrando que jugaba y que no se acongojaba ante el panorama. A partir de ahí, a los golpes.
Llegó otro golpe de los madridistas y de nuevo llevó el mismo sello: Arda Güler. Un disparo de falta directa que marcaría el turco volviendo a batir a Neuer – que quizá pudo hacer algo más – y que repetía el guion de mandar el partido a la prórroga en el minuto 28 del duelo en Múnich. Y nuevamente ocurrió lo mismo. Desconexión defensiva de Trent Alexander-Arnold y el Bayern mostraba que no le importaba ir al K.O contra el Real Madrid. Esta vez lo marcaba Harry Kane al que lógicamente no se le puede regalar ni un centímetro dentro del área. 2-2 en el 38′.
Antes de ir al descanso habría tiempo para un gol más. Fue madridista y fue del hombre que se fichó para momentos así y que estaba completando unos buenos primeros 45 minutos. Kylian Mbappé marcó el 2-3 para conducir de vuelta el partido al tiempo extra. Lo pudo marcar Vinicius, estrellándola previamente contra el larguero, pero el destino se lo tenía preparado al de Bondy.
En la segunda parte hubo otro partido. El Bayern optó por el fútbol control y el choque se igualó. El Real Madrid tampoco quiso ir a los golpes, pero gozó de varias oportunidades claras. La mejor la tuvo Mbappé en un remate a bocajarro que salvó Neuer. De los alemanes, prácticamente sin noticias, solo se pudo hablar cuando el árbitro decantó la balanza y se cargó la eliminatoria.
La roja a Camavinga por retener la pelota lo dilapidó todo. A partir de ahí llegó el gol de Luis Díaz y la sentencia de Olise cuando ya estaban en tromba. El Allianz, acongojado, solo pudo respirar cuando el Real Madrid se quedó con diez.
Real Madrid
La surrealista roja que vio Camavinga; Vincic eliminó al Real Madrid
Slavko Vincic le mostró la tarjeta roja a Eduardo Camavinga, de forma surrealista, dejando reducidas a la nada las opciones de remontada en Múnich.
Expulsado Camavinga. Segunda amarilla para el francés que deja con diez al Real Madrid tras 24 minutos sobre el césped. #UCL #LaCasaDelFútbol pic.twitter.com/6cFpmawyzH
— Movistar Plus+ Deportes (@MPlusDeportes) April 15, 2026
El árbitro esloveno le mostró la segunda amarilla al mediocentro francés por retener la pelota tras una falta en el centro del campo.
