Real Madrid
Salida pactada en el Real Madrid, este lunes pasa reconocimiento médico
En el club blanco habían paralizado las negociaciones hasta avanzar con Leny Yoro y todo podría hacerse oficial esta misma semana; el lunes habrá reconocimiento médico, tal y como apunta Fabrizio Romano.
Según el periodista Fabrizio Romano, Rafa Marín pasará este lunes el reconocimiento médico en Roma para fichar por el Nápoles.
El conjunto napolitano pagará 12 millones de euros al Real Madrid, y el club se guardará el 50% de sus derechos. Si el Madrid quiere repescar al jugador en 2025, tendrá que pagar 25 millones, y si es en 2026 serán 35 millones. El Nápoles tiene la opción de pagar 10 millones más en 2025, lo que elevaría el costo de la recompra a 50 millones en 2026 y 70 millones en 2027.
El Real Madrid había detenido las negociaciones hace unas semanas hasta poder avanzar con Leny Yoro, y todo podría hacerse oficial esta misma semana.

Hoy lunes habrá un reconocimiento médico, y, según apunta Fabrizio Romano, acto seguido el Real Madrid intentará cerrar el fichaje de Leny Yoro lo antes posible. Se espera que pueda cerrarse esta misma semana.
El acuerdo con el jugador es total; ahora solo falta llegar a un acuerdo con el Lille, que parece dispuesto a rebajar sus pretensiones económicas al ver que Yoro solo quiere jugar en el equipo blanco.
En principio, el equipo galo pedía 50 millones de euros, que el PSG y Liverpool estaban dispuestos a pagar. Sin embargo, el joven central francés solo quiere jugar en el Real Madrid, y el traspaso podría cerrarse finalmente por unos 30 millones de euros fijos más 10 en variables.
Estaremos atentos a los próximos días para ver si finalmente se cierra el traspaso de Leny Yoro al Real Madrid. El traspaso de Rafa Marín al Nápoles es una señal directa de que lo de Yoro está a punto de hacerse.
Real Madrid
Orgullosos del Real Madrid: Vincic evitó la remontada en Múnich
Hay que estar muy orgulloso de lo que hizo el Real Madrid. Plantó cara al todopoderoso Bayern y lo puso contra las cuerdas perdiendo la ida. Vincic y el colectivo arbitral terminaron por cargarse toda la opción. Hubo un antes y un después tras la roja que vio Eduardo Camavinga por doble amarilla – reteniendo la pelota mientras regresaba a su posición – y se consumó con los goles de Luis Díaz y de Olise. El Bayern estará en semifinales. El fútbol fue muy cruel con el Real Madrid.
La eliminatoria estaba abierta. Fue lo que avisábamos en Dinastía Blanca y lo que repetía toda la prensa internacional. El gol de Mbappé en el Bernabéu podía valer «oro» y en Múnich no estaba dicha la última palabra. Lo sabía desde Neuer hasta Kompany. Y también todo el Allianz Arena que abarrotó las gradas en busca de citarse en las semifinales de la Champions League contra el PSG.
Arbeloa optó por una táctica ultraofensiva – suicida a nivel defensivo – y quería agitar la coctelera con goles. El entrenador del Real Madrid entendió a la perfección qué es lo que pedía la serie tras caer en casa. Era Europa, era el Real Madrid, y la sensación es que quedaba un mundo. En su once dejó fuera a Camavinga y Pitarch apostando por Brahim, Bellingham, Valverde y Arda. Todos trabajaron. Del primero hasta el último. En apenas 48 segundos ya habían igualado los cuartos.
El narrador de la historia más optimista jamás podría imaginar lo que ocurriría en 1 minuto. Un error garrafal, fatal, horrible y estrepitoso de Manuel Neuer para dejársela a Arda Güler que dispararía a portería como hizo ante el Elche y se la metía al alemán desde Ankara. Esta vez desde campo contrario, aunque alejado de esa posición de gol ante el MVP del partido de ida en el Bernabéu.
Parecía que se había hecho lo más difícil, pero el Real Madrid regalaba una acción ofensiva para que marcase Pavlovic tras el lanzamiento de un córner. El Bayern puso el 1-1 mostrando reacción y demostrando que jugaba y que no se acongojaba ante el panorama. A partir de ahí, a los golpes.
Llegó otro golpe de los madridistas y de nuevo llevó el mismo sello: Arda Güler. Un disparo de falta directa que marcaría el turco volviendo a batir a Neuer – que quizá pudo hacer algo más – y que repetía el guion de mandar el partido a la prórroga en el minuto 28 del duelo en Múnich. Y nuevamente ocurrió lo mismo. Desconexión defensiva de Trent Alexander-Arnold y el Bayern mostraba que no le importaba ir al K.O contra el Real Madrid. Esta vez lo marcaba Harry Kane al que lógicamente no se le puede regalar ni un centímetro dentro del área. 2-2 en el 38′.
Antes de ir al descanso habría tiempo para un gol más. Fue madridista y fue del hombre que se fichó para momentos así y que estaba completando unos buenos primeros 45 minutos. Kylian Mbappé marcó el 2-3 para conducir de vuelta el partido al tiempo extra. Lo pudo marcar Vinicius, estrellándola previamente contra el larguero, pero el destino se lo tenía preparado al de Bondy.
En la segunda parte hubo otro partido. El Bayern optó por el fútbol control y el choque se igualó. El Real Madrid tampoco quiso ir a los golpes, pero gozó de varias oportunidades claras. La mejor la tuvo Mbappé en un remate a bocajarro que salvó Neuer. De los alemanes, prácticamente sin noticias, solo se pudo hablar cuando el árbitro decantó la balanza y se cargó la eliminatoria.
La roja a Camavinga por retener la pelota lo dilapidó todo. A partir de ahí llegó el gol de Luis Díaz y la sentencia de Olise cuando ya estaban en tromba. El Allianz, acongojado, solo pudo respirar cuando el Real Madrid se quedó con diez.
Real Madrid
La surrealista roja que vio Camavinga; Vincic eliminó al Real Madrid
Slavko Vincic le mostró la tarjeta roja a Eduardo Camavinga, de forma surrealista, dejando reducidas a la nada las opciones de remontada en Múnich.
Expulsado Camavinga. Segunda amarilla para el francés que deja con diez al Real Madrid tras 24 minutos sobre el césped. #UCL #LaCasaDelFútbol pic.twitter.com/6cFpmawyzH
— Movistar Plus+ Deportes (@MPlusDeportes) April 15, 2026
El árbitro esloveno le mostró la segunda amarilla al mediocentro francés por retener la pelota tras una falta en el centro del campo.
