Baloncesto
El último fichaje que se prepara en el Real Madrid de Chus Mateo
El Real Madrid de Chus Mateo daba por cerrada su plantilla, pero la salida de Guerschon Yabusele a la NBA ha trastocado todos los planes del club blanco.
Ahora, tendrán que hacer un último fichaje para sustituir al ala-pívot francés. En cuanto se haga oficial el traspaso de Yabusele, el Madrid se lanzará a por otro refuerzo, y el nombre que más suena es el de Dāvis Bertāns.
Posible fichaje de Dāvis Bertāns
Dāvis Bertāns, de 31 años y 2,08 metros de estatura, ha jugado en la NBA en las últimas temporadas. Actualmente se encuentra sin equipo, por lo que llegaría como agente libre. El jugador letón ya tiene experiencia en la Liga Endesa, habiendo jugado en el Baskonia en la temporada 2016. Sin embargo, Bertāns ha pedido tiempo al Madrid porque quiere apurar al máximo para ver si le llega alguna oferta de la NBA.

Refuerzos hasta la fecha en el Real Madrid de Chus Mateo
Hasta el momento, el Real Madrid ha realizado cuatro fichajes de cara a la próxima temporada: el base costarricense Andrés Feliz, Serge Ibaka, Usman Garuba, y el escolta canadiense Xavier Rathan-Mayes.
A la espera de la llegada del jugador que sustituya a Yabusele, Chus Mateo cuenta con una plantilla muy competitiva, pese a las bajas de jugadores importantes en las últimas temporadas como Rudy Fernández y Sergio Rodríguez, quienes se han retirado de la práctica deportiva.
Una plantilla lista para competir
A pesar de las salidas, el club blanco sigue teniendo un interior de los más potentes de Europa. El Real Madrid volverá a optar a todos los títulos y es uno de los grandes favoritos para ganar la próxima Euroliga.
Estaremos atentos a los movimientos del Madrid cuando se haga oficial la marcha de Yabusele. Veremos si el fichaje será Bertāns o algún jugador sorpresa.
Foto: ACB Photo
Baloncesto
El Real Madrid tumba al Andorra y sigue intratable en Liga
Hay partidos que, más allá del marcador, revelan la estructura interna de un equipo. El triunfo del Real Madrid ante MoraBanc Andorra (97‑90) pertenece a esa categoría: un ejercicio de resistencia, ajuste y jerarquía que explica por qué el conjunto blanco gobierna la Liga con una autoridad que trasciende lo estadístico. En un calendario marcado por la inminente semana decisiva de Euroliga, el equipo de Scariolo volvió a demostrar que su identidad competitiva no entiende de contextos ni excusas.
El encuentro comenzó con una versión irreconocible del Real Madrid: desajustado atrás, sin ritmo ofensivo y superado por la energía de un Andorra que llegó a dominar por 17 puntos al descanso. Lejos de ser un accidente, fue un recordatorio de la exigencia que supone competir en dos frentes de máximo nivel. Scariolo, consciente de lo que se avecina en Europa, reservó a Maledon, Abalde y Lyles, lo que obligó al equipo a reinventarse sobre la marcha.
El giro del partido llegó tras el descanso. En apenas 21 minutos, el Real Madrid firmó un parcial acumulado de 63‑30, una cifra que no solo habla de acierto, sino de control emocional y lectura táctica. El equipo ajustó líneas defensivas, aceleró el ritmo y encontró ventajas interiores y exteriores con una naturalidad que solo poseen los conjuntos con una identidad consolidada.
En ese tramo emergieron tres nombres propios: Len, dominante en ambos aros, imponiendo físico y presencia. Tavares, que volvió a ser un eje estructural más que un simple pívot. Feliz, cuya energía y agresividad ofensiva cambiaron la temperatura del partido.
No fue una reacción impulsiva, sino un proceso: el Madrid volvió a su plan, a su baloncesto, a su jerarquía y sumó, con ello, la undécima victoria seguida a nivel doméstico.
Foto: Víctor Carretero – Real Madrid
