Real Madrid
La «EGB» pide paso en el nuevo Real Madrid de Los Galácticos
El conjunto de Ancelotti, plagado de estrellas, sufrió ante el Valladolid; la EGB pide paso en el nuevo Real Madrid. Endrick, Güler y Brahim dieron un paso adelante para ganar 3-0.
La «EGB» era un sistema de educación básico en España, ahora sustituido por otro nombre, y es el nuevo tridente de moda en el Real Madrid. Piden paso, con la formación acabada, entre la plantilla de Los Galácticos que maneja Carlo Ancelotti.
La «EGB» pide paso en el nuevo Real Madrid de los Galácticos
El Real Madrid, conocido por su plantel plagado de estrellas, sufrió más de lo esperado para vencer al Valladolid. Sin embargo, lo más positivo del encuentro fue el fondo de armario que tiene el equipo esta temporada. Aunque no pudo contar con Jude Bellingham debido a una lesión, su lugar fue ocupado por Arda Güler, quien se convirtió en uno de los mejores del partido.
Arda Güler y Brahim: talento y claridad en el campo
Arda Güler demostró su calidad, siendo uno de los jugadores más participativos en ataque. Tuvo varias oportunidades de gol y mostró gran claridad en el último pase.
Por su parte, Brahim Díaz también dio un paso adelante. Ancelotti le dio entrada en el minuto 65, y el malagueño revolucionó el partido con sus regates y pases, completando su actuación con un gol que aseguró la victoria. Brahim ya fue clave la temporada pasada, con 10 goles y 7 asistencias, y parece que este año seguirá siendo fundamental.
Endrick tiene un futuro brillante
Otro protagonista del encuentro fue Endrick, quien, en tan solo 8 minutos de juego, marcó un golazo que levantó al Santiago Bernabéu. El joven brasileño tiene un don especial, y su impacto en el equipo es evidente desde sus primeros minutos en el campo. Este gol no solo mostró su talento, sino que reafirmó la riqueza de opciones que tiene Ancelotti en su plantilla.

Este Real Madrid no solo se compone de los galácticos. El partido contra el Valladolid fue ganado gracias a las incorporaciones desde el banquillo, lo que demuestra la profundidad y calidad del plantel. Carlo Ancelotti es, sin duda, un privilegiado por contar con una de las mejores plantillas del mundo. La capacidad del equipo para resolver partidos con los jugadores de recambio es un lujo que pocos equipos pueden permitirse.
Este nuevo Real Madrid, con su equilibrio entre estrellas consagradas y jóvenes talentos, está preparado para competir al más alto nivel en todas las competiciones.
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La hoja de ruta del Real Madrid: cero galácticos, reconstrucción interna
El plan deportivo del Real Madrid para este verano ya está definido y no pasa por ningún fichaje mediático, según explican en El Mundo. Ni Florentino Pérez ni la dirección deportiva contemplan la llegada de una estrella.
El club ha asumido que el proyecto necesita reajustes estructurales, no un golpe de efecto. La prioridad es reconstruir desde dentro, recuperar talento propio y completar la plantilla con perfiles funcionales.

La idea central es clara: reforzar el bloque sin alterar la sostenibilidad económica ni romper la lógica del vestuario.
El club trabaja en tres movimientos internos. El primero, recomprar a Nico Paz, cuya evolución ha sido seguida de cerca y que encaja en la idea de rejuvenecer el centro del campo. El segundo, recuperar a Víctor Muñoz, que ha crecido en su cesión y ofrece un perfil útil para la rotación. El tercero, la vuelta de Endrick tras su préstamo en Lyon, una operación que ya estaba prevista y que se considera estratégica para el ataque.
A esto se suma la intención de dar ficha del primer equipo a Thiago Pitarch, una apuesta por la cantera que el club ve como necesaria para equilibrar la plantilla y mantener la identidad formativa.

En cuanto al mercado externo, el Real Madrid busca un defensa, un lateral derecho y uno o dos centrocampistas. Son refuerzos de necesidad, no de impacto mediático. El club niega haber iniciado conversaciones con Rodri, Enzo, Konaté o Schlotterbeck, aunque tampoco cierra la puerta a ninguno de ellos. La estrategia ha sido esperar a que la temporada definiera sus urgencias. Con el desenlace ya producido y con un resultado negativo, la maquinaria se activará en los próximos días.
El mensaje interno es inequívoco: no habrá nombres rutilantes, pero sí decisiones firmes. El Real Madrid quiere un equipo más profundo, más equilibrado y más preparado para competir en todos los frentes.
Foto: Real Madrid
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Orgullosos del Real Madrid: Vincic evitó la remontada en Múnich
Hay que estar muy orgulloso de lo que hizo el Real Madrid. Plantó cara al todopoderoso Bayern y lo puso contra las cuerdas perdiendo la ida. Vincic y el colectivo arbitral terminaron por cargarse toda la opción. Hubo un antes y un después tras la roja que vio Eduardo Camavinga por doble amarilla – reteniendo la pelota mientras regresaba a su posición – y se consumó con los goles de Luis Díaz y de Olise. El Bayern estará en semifinales. El fútbol fue muy cruel con el Real Madrid.
La eliminatoria estaba abierta. Fue lo que avisábamos en Dinastía Blanca y lo que repetía toda la prensa internacional. El gol de Mbappé en el Bernabéu podía valer «oro» y en Múnich no estaba dicha la última palabra. Lo sabía desde Neuer hasta Kompany. Y también todo el Allianz Arena que abarrotó las gradas en busca de citarse en las semifinales de la Champions League contra el PSG.
Arbeloa optó por una táctica ultraofensiva – suicida a nivel defensivo – y quería agitar la coctelera con goles. El entrenador del Real Madrid entendió a la perfección qué es lo que pedía la serie tras caer en casa. Era Europa, era el Real Madrid, y la sensación es que quedaba un mundo. En su once dejó fuera a Camavinga y Pitarch apostando por Brahim, Bellingham, Valverde y Arda. Todos trabajaron. Del primero hasta el último. En apenas 48 segundos ya habían igualado los cuartos.
El narrador de la historia más optimista jamás podría imaginar lo que ocurriría en 1 minuto. Un error garrafal, fatal, horrible y estrepitoso de Manuel Neuer para dejársela a Arda Güler que dispararía a portería como hizo ante el Elche y se la metía al alemán desde Ankara. Esta vez desde campo contrario, aunque alejado de esa posición de gol ante el MVP del partido de ida en el Bernabéu.
Parecía que se había hecho lo más difícil, pero el Real Madrid regalaba una acción ofensiva para que marcase Pavlovic tras el lanzamiento de un córner. El Bayern puso el 1-1 mostrando reacción y demostrando que jugaba y que no se acongojaba ante el panorama. A partir de ahí, a los golpes.
Llegó otro golpe de los madridistas y de nuevo llevó el mismo sello: Arda Güler. Un disparo de falta directa que marcaría el turco volviendo a batir a Neuer – que quizá pudo hacer algo más – y que repetía el guion de mandar el partido a la prórroga en el minuto 28 del duelo en Múnich. Y nuevamente ocurrió lo mismo. Desconexión defensiva de Trent Alexander-Arnold y el Bayern mostraba que no le importaba ir al K.O contra el Real Madrid. Esta vez lo marcaba Harry Kane al que lógicamente no se le puede regalar ni un centímetro dentro del área. 2-2 en el 38′.
Antes de ir al descanso habría tiempo para un gol más. Fue madridista y fue del hombre que se fichó para momentos así y que estaba completando unos buenos primeros 45 minutos. Kylian Mbappé marcó el 2-3 para conducir de vuelta el partido al tiempo extra. Lo pudo marcar Vinicius, estrellándola previamente contra el larguero, pero el destino se lo tenía preparado al de Bondy.
En la segunda parte hubo otro partido. El Bayern optó por el fútbol control y el choque se igualó. El Real Madrid tampoco quiso ir a los golpes, pero gozó de varias oportunidades claras. La mejor la tuvo Mbappé en un remate a bocajarro que salvó Neuer. De los alemanes, prácticamente sin noticias, solo se pudo hablar cuando el árbitro decantó la balanza y se cargó la eliminatoria.
La roja a Camavinga por retener la pelota lo dilapidó todo. A partir de ahí llegó el gol de Luis Díaz y la sentencia de Olise cuando ya estaban en tromba. El Allianz, acongojado, solo pudo respirar cuando el Real Madrid se quedó con diez.
