Baloncesto
Paga la cláusula de un crack y renueva a otro, el plan del Real Madrid de Chus Mateo
En el Real Madrid están a la espera y no descartan pagar la cláusula del fichaje de Osetkowski; quieren renovar a Musa.
El Real Madrid de baloncesto, bajo la dirección de Chus Mateo, sigue perfilando su plantilla para competir al más alto nivel, tras la salida del ala-pívot Guerschon Yabusele a los Philadelphia 76ers. Después de la derrota en la Supercopa ante el Unicaja, Mateo manifestó la urgencia de reforzar al equipo, al no poder afrontar con garantías una temporada de más de 90 partidos con solo 13 jugadores.
Objetivo: Dylan Osetkowski
El jugador en el radar de Chus Mateo es el ala-pívot de Unicaja, Dylan Osetkowski, de 28 años y 2,06 metros de estatura. Osetkowski es un jugador estadounidense con pasaporte alemán que destaca por su versatilidad. La temporada pasada, promedió 11,8 puntos, 4,6 rebotes y 0,9 asistencias por partido, lo que lo convierte en un jugador atractivo para fortalecer el juego interior del Real Madrid.
El entrenador del Unicaja, Ibon Navarro, comprendió que Osetkowski pudiera sentirse atraído por la posibilidad de fichar por un club tan grande como el Real Madrid, y el representante del jugador también dejó claro que el jugador estaría encantado de unirse a un equipo de Euroliga. Actualmente, el club blanco está valorando pagar la cláusula de rescisión del jugador, que asciende a 800.000 euros.
Refuerzos y plantilla competitiva
El Real Madrid ya ha sumado a su equipo esta temporada a jugadores como Usman Garuba, Serge Ibaka, Andrés Feliz y Xavier Rathan-Mayes. De concretarse la llegada de Osetkowski, el equipo tendría uno de los juegos interiores más completos de Europa, lo que les permitiría competir en todas las competiciones con aspiraciones serias de victoria. La pasada temporada, el Real Madrid logró el triplete: Liga ACB, Copa del Rey y Supercopa.
El entrenador Chus Mateo dejó claro que la actual plantilla necesita refuerzos para ser competitiva en un calendario tan demandante como el del Real Madrid, que incluye tanto la competición local como la Euroliga. Osetkowski parece ser el jugador ideal para encajar en el esquema de Mateo y aportar solidez y versatilidad al equipo.

Renovación de Dzanan Musa
Además del fichaje de Osetkowski, otro tema relevante es la renovación de Dzanan Musa, que tiene contrato hasta 2025. El bosnio ha expresado su satisfacción y deseo de continuar en el Real Madrid, pero existe la amenaza de posibles ofertas de la NBA, lo que podría dificultar su renovación. Mantener a Musa será crucial para las aspiraciones del Real Madrid, ya que se trata de uno de los jugadores más talentosos del equipo.
Foto: ACB Photo
Baloncesto
El Real Madrid tumba al Andorra y sigue intratable en Liga
Hay partidos que, más allá del marcador, revelan la estructura interna de un equipo. El triunfo del Real Madrid ante MoraBanc Andorra (97‑90) pertenece a esa categoría: un ejercicio de resistencia, ajuste y jerarquía que explica por qué el conjunto blanco gobierna la Liga con una autoridad que trasciende lo estadístico. En un calendario marcado por la inminente semana decisiva de Euroliga, el equipo de Scariolo volvió a demostrar que su identidad competitiva no entiende de contextos ni excusas.
El encuentro comenzó con una versión irreconocible del Real Madrid: desajustado atrás, sin ritmo ofensivo y superado por la energía de un Andorra que llegó a dominar por 17 puntos al descanso. Lejos de ser un accidente, fue un recordatorio de la exigencia que supone competir en dos frentes de máximo nivel. Scariolo, consciente de lo que se avecina en Europa, reservó a Maledon, Abalde y Lyles, lo que obligó al equipo a reinventarse sobre la marcha.
El giro del partido llegó tras el descanso. En apenas 21 minutos, el Real Madrid firmó un parcial acumulado de 63‑30, una cifra que no solo habla de acierto, sino de control emocional y lectura táctica. El equipo ajustó líneas defensivas, aceleró el ritmo y encontró ventajas interiores y exteriores con una naturalidad que solo poseen los conjuntos con una identidad consolidada.
En ese tramo emergieron tres nombres propios: Len, dominante en ambos aros, imponiendo físico y presencia. Tavares, que volvió a ser un eje estructural más que un simple pívot. Feliz, cuya energía y agresividad ofensiva cambiaron la temperatura del partido.
No fue una reacción impulsiva, sino un proceso: el Madrid volvió a su plan, a su baloncesto, a su jerarquía y sumó, con ello, la undécima victoria seguida a nivel doméstico.
Foto: Víctor Carretero – Real Madrid
