Baloncesto
El Real Madrid de Chus Mateo encuentra al jugador perfecto para la rotación
Chus Mateo ha encontrado la opción perfecta para la rotación.
El Real Madrid de baloncesto, bajo la dirección de Chus Mateo, está viendo cómo Eli Ndiaye se convierte en una pieza clave de la rotación esta temporada.
Su destacada actuación frente al Partizan en la Euroliga, con 12 puntos, 7 rebotes y un sólido desempeño defensivo, ha demostrado que el joven ala-pívot tiene potencial para ocupar un papel importante en el equipo.
Esta progresión de Ndiaye ha llevado a los directivos del club a replantearse si realmente necesitan reforzar la posición de «4», una decisión que venían evaluando desde la marcha de Guerschon Yabusele a la NBA el pasado verano.
Inicialmente, el Madrid barajó fichar jugadores como Davis Bertans o Cedi Osman para cubrir la baja de Yabusele, pero ambos jugadores se decantaron por otros destinos: Bertans terminó en la liga qatarí y Osman se unió al Panathinaikos.

La última opción que sonó fue Dylan Osetkowski, del Unicaja, pero su vinculación con una posible sanción por dopaje ha suscitado muchas dudas en el equipo blanco, que ahora parece haber cambiado de estrategia.
El problema de lesiones que afecta a la plantilla ha alterado los planes del Real Madrid. La reciente baja de Andrés Feliz, quien estará fuera de las canchas unos tres meses debido a una rotura en la planta del pie, ha puesto sobre la mesa la posibilidad de fichar un base en lugar de un ala-pívot.
Chus Mateo, consciente de lo exigente que será la temporada, comentó después de la final de la Supercopa que no podían afrontar un calendario de 90 partidos con tan solo 13 jugadores disponibles.
El Madrid cuenta actualmente con otras opciones en la posición de «4», como Usman Garuba, Mario Hezonja y Gabriel Deck, quienes pueden cubrir esa demarcación de forma efectiva. Con Eli Ndiaye ganando protagonismo y solidez en su juego, el club podría priorizar la contratación de un base para compensar la plantilla y mantener intactas sus aspiraciones de pelear por todos los títulos esta campaña, como hizo la temporada pasada con el triplete de Liga, Copa del Rey y Supercopa.
Baloncesto
El Real Madrid tumba al Andorra y sigue intratable en Liga
Hay partidos que, más allá del marcador, revelan la estructura interna de un equipo. El triunfo del Real Madrid ante MoraBanc Andorra (97‑90) pertenece a esa categoría: un ejercicio de resistencia, ajuste y jerarquía que explica por qué el conjunto blanco gobierna la Liga con una autoridad que trasciende lo estadístico. En un calendario marcado por la inminente semana decisiva de Euroliga, el equipo de Scariolo volvió a demostrar que su identidad competitiva no entiende de contextos ni excusas.
El encuentro comenzó con una versión irreconocible del Real Madrid: desajustado atrás, sin ritmo ofensivo y superado por la energía de un Andorra que llegó a dominar por 17 puntos al descanso. Lejos de ser un accidente, fue un recordatorio de la exigencia que supone competir en dos frentes de máximo nivel. Scariolo, consciente de lo que se avecina en Europa, reservó a Maledon, Abalde y Lyles, lo que obligó al equipo a reinventarse sobre la marcha.
El giro del partido llegó tras el descanso. En apenas 21 minutos, el Real Madrid firmó un parcial acumulado de 63‑30, una cifra que no solo habla de acierto, sino de control emocional y lectura táctica. El equipo ajustó líneas defensivas, aceleró el ritmo y encontró ventajas interiores y exteriores con una naturalidad que solo poseen los conjuntos con una identidad consolidada.
En ese tramo emergieron tres nombres propios: Len, dominante en ambos aros, imponiendo físico y presencia. Tavares, que volvió a ser un eje estructural más que un simple pívot. Feliz, cuya energía y agresividad ofensiva cambiaron la temperatura del partido.
No fue una reacción impulsiva, sino un proceso: el Madrid volvió a su plan, a su baloncesto, a su jerarquía y sumó, con ello, la undécima victoria seguida a nivel doméstico.
Foto: Víctor Carretero – Real Madrid

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