Después de la derrota del Real Madrid frente al Barça en la final de la Supercopa de España por 2-5, hubo dos fotos que irritaron a todo el madridismo después del partido: fue la imagen del presidente blanco, Florentino Pérez, muy sonriente y abrazándose con Lewandowski y siendo muy cariñoso con Raphinha, dos de los verdugos del Madrid ayer.
Como aseguran algunos, «una cosa es ser deportivo y felicitar a tu rival cuando te gana», como ayer el Barça, que ganó con total merecimiento; no hay nada que objetar en su victoria, «y otra cosa es que estés sonriendo con ellos como si te alegraras de su victoria», apuntaban algunos usuarios.
Nos metieron 5 y el presidente estaba feliz pic.twitter.com/7Eo8bGFpe2
— Siverparker (@siverparker) January 13, 2025
Esto no ha sentado nada bien a los aficionados madridistas que estaban hundidos por la derrota y seguro que, en algunos casos, ni cenaron anoche y les costó conciliar el sueño; por esto no entienden tanto amiguismo por parte de Florentino con los jugadores del Barça.
Algunos recuerdan el episodio de Hazard siendo merengue; cuando el Madrid quedó eliminado en la Champions frente al Chelsea, el belga se abrazó con algunos de sus excompañeros del Chelsea, riéndose, y por eso le cayó una buena al jugador belga.

Por eso, los aficionados del Madrid no entienden la actitud de ayer del presidente del Real Madrid en uno de los peores partidos en una final del club blanco en toda su historia. Solo se salvaron del ridículo Mbappé, Valverde y Courtois, que sí mostraron algo de orgullo y honraron la camiseta blanca.
Los demás, sin excepción, parecía que estaban jugando un partido de entrenamiento, sin intensidad y sin orgullo, que es lo más grave. Lo que no soporta la afición del Madrid es que se ensucie la camiseta del Madrid de esta manera tan vergonzosa.
Foto: Getty
