Sánchez Martínez paró el partido, justo en el tiempo de descuento de la primera mitad, para activar el protocolo antiviolencia en los estadios.

El árbitro fue avisado por Vinicius Júnior, hoy capitán del Real Madrid, y fue a comunicárselo a Ancelotti y a Imanol, además del cuarto árbitro, por lo que estaba ocurriendo en el Reale Arena.

El ambiente estaba tenso, encrespado al máximo, y se desataron insultos hacia la figura de Raúl Asencio. «Asencio mu*rete», cantaban desde la grada, en un lamentable cántico dirigido hacia el defensor de La Fábrica.

El 7′, al avisar a Sánchez Martínez, también tuvo que escuchar «Vinicius, Balón de Playa», y, a su vez, se recordó el aviso antirracista en el estadio. En la toma televisiva se pudo apreciar a algún aficionado haciéndole el gesto de «mono» al brasileño.