El Real Madrid se ha clasificado por penaltis tras ganar al Atlético de Madrid (2-4) pese a perder 1-0 en 120 minutos. Los blancos se llevaron la tanda con el gol de Rüdiger desde los once metros. Julián Álvarez y Marcos Llorente fallaron sus respectivos penaltis.

El Real Madrid se desplazaba hasta el Riyadh Air Metropolitano en la búsqueda de hacer válido el resultado de la ida en el Santiago Bernabéu. Los madridistas llegaban con un 2-1, pero con la idea de querer ir arriba y no encerrarse atrás ante el ímpetu de los de Diego Pablo Simeone. Los merengues salían con un once cantado.

Ancelotti no sorprendía a nadie y el once podía descifrarse hasta más de 24 horas antes del encuentro. Entre bajas y molestias, al Real Madrid le esperaba salir con Fede Valverde en el lateral, con Asencio en el centro de la defensa, mientras que Modric, Tchouaméni y Bellingham escudaban a los tres de arriba.

El encuentro no pudo empezar peor. Con el gol inicial de Gallagher, sorprendiendo a la línea defensiva del Real Madrid y batiendo a Thibaut Courtois. No había pasado ni un minuto y ya estaba igualado el global de la eliminatoria. 2-2. Error de Asencio, de Rüdiger, Tchouaméni o grupal, pero no había vuelta atrás y tocaba reaccionar rápido ante la embestida del Metropolitano.

El Real Madrid se hizo con el dominio del choque, pero solo por medio de Vini Jr – haciendo la guerra por su cuenta- librando una batalla difícil de ganar. En esas pedía un más que posible penalti por mano de Giuliano, dentro del área, que ni VAR ni árbitro de campo decidieron señalar o revisar. Era el minuto 19 y con 1-0 pudo cambiarlo todo. No se pitó.

El fuelle ofensivo de los merengues no aparecía y tampoco de solventaban con contundencia los múltiples problemas en defensas. Los de Ancelotti, en 36 minutos, ni habían comparecido al Euroderbi de vuelta más allá de la citada jugada aislada. Courtois evitaba que todo fuera a peor, en una ocasión de Julián Álvarez, antes del descanso. El argentino tuvo la última antes de ir al tiempo de descanso, por medio del intento de gol olímpico, pero se fue desviado. 1-0 al término de los primeros 45 minutos.

1-0 al descanso y el Real Madrid, irreconocible

El segundo tiempo arrancó sin cambios y tampoco se vislumbraban, a corto plazo, pese a que sacó a calentar a Eduardo Camavinga, Lucas Vázquez y Brahim Díaz. Un Ancelotti con mirada perdida desde el banquillo, en solitario, estudiando las posibles soluciones parado de pie.

La primera ocasión del segundo acto fue para el Atlético de Madrid, tras una pérdida de balón de Ferland Mendy, que estaba firmando una actuación paupérrima. Pese a ello, en los cambios no figuraba su nombre: se iban Modric y Tchouaméni por Lucas y Camavinga para mover a Valverde a la medular en busca de una mayor solidez en el centro del campo.

Vini falla el penalti

En el minuto 68 de partido, Kylian Mbappé se inventaba una jugada personal de la nada y sacaba petróleo provocando un penalti de Lenglet. Sin embargo, los penaltis hay que meterlos y Vinicius falló la pena máxima desde los once metros. La mandó al descampado.

Ancelotti seguía moviendo ficha en el minuto 76 de encuentro y sacaba a Brahim para dar esa amplitud que faltó durante todo el encuentro. Rodrygo era el damnificado, pese a su gran derbi de ida en el Bernabéu, y apenas apareció en el verde.

Quién tampoco apareció fue Ferland Mendy, que era uno de las sustituciones que barruntaba por la cabeza de Ancelotti, y completó su desastroso encuentro en el minuto 82 de partido sufriendo molestias musculares,.

El Atlético apretó en el tramo final del encuentro, con un Real Madrid desdibujado, y la gozó con un disparo de Ángel Correa que se perdía por poco de la meta de Thibaut Courtois.

A la prórroga

El tiempo extra empezó con emociones fuertes. El Atlético, en la primera acometida, buscó calcar el gol inicial de Gallagher, pero se topaba con Rüdiger para quitársela a Sorloth en boca de gol cuando ya se relamía para rematara el pase de la muerte. Respondía Brahim con un disparo lejano que iba directo a las manos de Jan Oblak.

En el 98′ tuvo otra el delantero noruego, pero no la engatilló bien de primeras en la volea. Y Fede Valverde, en la respuesta, buscó un centro por la derecha que se quedó sin rematador. El partido, por momentos, un correcalles, y se iba al desenlace del primer acto de la prórroga con el 1-0 que campeaba en el marcador desde hacía 104 minutos.

En la segunda mitad de la prórroga pasaron pocas cosas. En el 114′, Ancelotti sacaba a Endrick al terreno de juego y quitaba a Vinicius. El Metropolitano la pagaba contra él cantando aquello de «Balón de playa» y la cara del de Río de Janeiro era un fiel reflejo de su mal partido. Pintaba a resolverse desde el punto de penalti y fue lo que ocurrió.

Al grito ensordecedor de «Atleti, Atleti…», se decidió la eliminatoria desde los once metros… Mbappé lanzó el primero y no falló. Le tocaba a Sorloth y tampoco fallaba. Bellingham y Julián Álvarez eran lo siguientes. El de Birmingham lo metió y el argentino tocó dos veces la bola dando el primer error para los colchoneros. Valverde y Correa lo transformaron. Lucas Vázquez se topaba con Courtois y todo parecía igualarse… pero Llorente la estampó contra el larguero. Y el penalti final, como en Manchester ante el City, lo marcó Rüdiger para enloquecer al madridismo presente en el Metropolitano. El Real Madrid pasa a los cuartos de final y se medirá al Arsenal tras eliminar al PSV.