El Real Madrid Femenino suma una estrella europea de primer nivel a su proyecto. Sara Däbritz, centrocampista alemana con pasado en PSG, Bayern y OL Lyon, jugará la próxima temporada en Valdebebas. El acuerdo está cerrado desde hace semanas y solo falta la oficialidad por parte del club.

El pasado viernes, Däbritz se despidió públicamente del OL Lyonnes, club en el que ha jugado desde 2022. “Ha sido un honor vestir estos colores. Este capítulo siempre tendrá un lugar especial en mi corazón”, escribió en Instagram. Su contrato expira el 30 de junio, por lo que llega libre al conjunto blanco, como ya ha ocurrido con la mayoría de fichajes recientes en la sección femenina.

Con 29 años, Däbritz aterriza en Madrid con un perfil muy definido: interior zurda con gran golpeo, llegada desde segunda línea y visión de juego. Ha sido internacional habitual con Alemania —incluso líder del equipo— aunque en los últimos torneos ha ido perdiendo peso en la selección.

Más allá del césped, también destaca por su madurez. En 2019 superó una grave lesión de rodilla, y en paralelo a su carrera ha cursado psicología empresarial. “No ganamos lo suficiente como para vivir de esto cuando se acabe. Para mí es muy importante tener un plan de vida”, confesó en una entrevista en 2022. Mentalidad total.

Su llegada refuerza una medular ya de mucho nivel: Sandie Toletti, Angeldahl, Melanie Leupolz, Caroline Weir, y la lesionada Teresa Abelleira son piezas clave del engranaje blanco. Además, la joven Irune Dorado podría tener más protagonismo esta temporada.

El fichaje de Däbritz, además, podría no ser el último en clave alemana. La portera Merle Frohms, quien comparte agencia con Däbritz, también tiene muchas papeletas para llegar libre este verano.

Con esta incorporación, el Real Madrid lanza un mensaje: quiere competir de tú a tú con las grandes potencias europeas. Däbritz no solo es un nombre galáctico, sino una pieza que eleva el nivel competitivo del equipo en todos los frentes: Liga F, Copa y Champions.