Real Madrid
Xabi tenía previsto dejar a Vinicius en el banquillo
Xabi Alonso tenía planeado sorprender en el once inicial. En su libreta, la idea era clara: dejar a Vinicius en el banquillo y apostar por una delantera con Gonzalo y Mbappé, más vertical, más asociativa y con mayor sacrificio defensivo en los primeros minutos de juego, según explican en OkDiario.
La decisión no era menor: dejar fuera a uno de los jugadores más desequilibrantes del mundo suponía un riesgo, pero también un mensaje táctico. El plan pasaba por guardar al brasileño para la segunda mitad, con un PSG ya más desgastado, y ahí sí, soltar toda su electricidad.
Trent cambió el plan
Pero todo cambió a última hora. La baja inesperada de Trent Alexander-Arnold obligó a modificar por completo la estructura del equipo. Sin el inglés, Xabi tuvo que mover piezas: Valverde pasó al carril derecho, y esa reubicación liberó un puesto en el once ofensivo. Con el uruguayo ya ocupado en tareas más defensivas, el técnico recurrió a Vinicius, que finalmente entró como titular.

El cambio táctico alteró la dinámica del equipo. La entrada del brasileño dio amplitud y desborde desde el inicio, pero también dejó más expuesto el centro del campo, donde se notó la ausencia de un Valverde más cercano al pivote. El plan A quedó descartado por la lesión de última hora y el planteamiento inicial de Xabi buscaba otra cosa: control, presión alta y una línea de ataque más comprometida con el repliegue.
Una vez más, las bajas condicionaron el guion. Xabi había imaginado un escenario. La realidad le obligó a improvisar otro.
Real Madrid
Mourinho… «al 99,9%»
Fuentes consultadas por Dinastía Blanca, desde el propio Real Madrid, aseguran que José Mourinho será el próximo entrenador merengue «al 99,9%». Todos los caminos conducen al regreso del técnico de Setúbal.
El míster portugués está preparadísimo para volver y encaja en todos los tempos. El vestuario blanco será su nuevo hogar, tras el paso por el Benfica, y todo se acelerará en los próximos días. Hay acuerdo y voluntad total por todas las partes. Y Florentino tiene potestad para hacerlo… pase lo que pase.
Similar a la apuesta que hizo Joan Laporta al hacer elecciones y apostar por Hansi Flick, Florentino tiene todo el derecho del mundo a hacerlo realidad. El actual presidente convocó elecciones y retó al resto de candidaturas a verse en las urnas. De momento, sin rival y sin vistas a tenerlo.

Florentino y la dirección deportiva, liderada por JAS (José Ángel Sánchez) han elegido a José Mourinho. Ha habido contacto entre todos los implicados y al «99’9%» está cerrado su fichaje. Y, además, tendrá voz y voto en el mercado que está por venir como ya hizo en su día con los Modric, Khedira, Di María, Coentrao o Altintop, entre muchos otros refuerzos.
Mourinho podrá hablar de su futuro a partir del 26 de mayo – como fecha clave – y ahí ya se conocerá si Florentino Pérez es reelegido como presidente y anuncia al luso o si lo hace de igual forma siendo el mandatario en funciones y a la espera de las elecciones. El paso no ha cambiado y Mou está más cerca que nunca de volver a su casa.
Foto: IA y Getty
Real Madrid
Arbeloa-Mbappé: nueva guerra abierta en zona mixta
Éramos pocos y parió la abuela… Nuevo conflicto en el interior del Santiago Bernabéu, sin venir a cuento, esta vez con Álvaro Arbeloa y Kylian Mbappé como protagonistas.
El delantero francés tiró la directa en zona mixta, apareciendo por sorpresa para hablar ante los medios de comunicación, y estalló una nueva bomba.
«El míster me ha dicho que soy el cuarto delantero», aseguraba ante las televisiones con derechos presentes en la zona mixta. Luego repetía el mensaje, ante las cámaras de Dinastía Blanca, y dejaba un discurso muy contundente contra la «falta de estructura» del equipo en la segunda parte de la temporada.
«Hay que aceptar la idea del entrenador. Tengo que trabajar para ser mejor que Vini, Mastantuono y Gonzalo…“, comentaba repitiendo que estaba por debajo de los tres citados.
Unas palabras que rebotaron en la sala de prensa del Bernabéu, casi de manera simultánea, con un Arbeloa incrédulo ante la situación. Se encargó de desmentirlo al instante: «Ya me gustaría a mi tener cuatro delanteros. No sé qué decir. Ni tengo cuatro delanteros ni he dicho esa frase. No me habrá entendido bien, no sé muy bien qué decir», puntualizó.
