El pulso goleador global por la Bota de Oro se ha intensificado de forma drástica en las últimas horas. Erling Haaland demostró ayer que no pierde pistón al marcar en el espectacular 4-5 del Manchester City contra el Fulham, un resultado que eleva su cuenta personal y mete más presión a Kylian Mbappé antes de su visita a San Mamés.
Con este nuevo tanto, Haaland eleva su cuenta a 16 goles en la Premier League. El delantero francés del Real Madrid, que se mantiene con 14 goles en La Liga, necesita ahora un doblete ante el Athletic Club si quiere igualar al noruego en la tabla de puntuación de la Bota de Oro.
El pulso por la hegemonía del gol
La exigencia es máxima para Mbappé, que busca repetir el éxito de su primer año como madridista ganando otra Bota de Oro.

Pese a la presión de Haaland, el francés llega en un estado de forma demoledor: es el 1° en la clasificación del Balón de Oro 2026 y domina las estadísticas en la Champions League: Más goles (9), mayor cantidad de toques en el área contraria (51) y más tiros (32).
El desafío de San Mamés no solo es un reto colectivo, sino una prueba individual para Mbappé. Un doblete en la ‘Catedral’ no solo aseguraría los puntos para el Real Madrid, sino que le permitiría empatar a Haaland en la cima de la tabla global.
La respuesta de Mbappé a la demostración de pegada del noruego es ahora uno de los grandes alicientes del choque.
