El Real Madrid firmó una primera mitad espectacular en San Mamés, coronada por un segundo tanto (0-2) que pasará a la historia como un auténtico golazo antológico. La jugada, se puede definir como el «Rock & Roll que prometió Xabi», fue la demostración perfecta de la fluidez y la filosofía colectiva que el técnico guipuzcoano busca imprimir en el equipo.

​La espectacularidad del tanto reside en que casi todos los jugadores del once participaron en la jugada, tejiendo una secuencia de 16 toques que desarmó por completo la intensa defensa del Athletic Club. Solo Tchouaméni y Rüdiger quedaron fuera de una posesión que se inició en el área propia.

El centro final fue de Kylian Mbappé, prolongando al segundo palo, dándosela para que su compatriota, Eduardo Camavinga rematase de cabeza para poner el segundo tanto en el marcador de La Catedral.