El Manchester City ha enviado un claro aviso al Real Madrid antes de su inminente cita en la Champions League. El equipo de Pep Guardiola cumplió con su tarea liguera al derrotar al Sunderland por 3-0, pero la verdadera noticia fue la exhibición individual que protagonizó Rayan Cherki, cuyo rendimiento frenético infunde auténtico miedo en la capital española.

​El triunfo, que coloca al Manchester City segundo en la Premier League a solo dos puntos del Arsenal, fue un ejercicio de contundencia. Sin embargo, lo más trascendente fue la irrupción estelar de Cherki, el ex del Olympique de Lyon.

Su gran «obra de arte» llegó en el minuto 66, cuando desbordó por la banda derecha, se paró en el área y sirvió un centro ¡de rabona! para que Foden marcara de cabeza el 3-0, un gesto de calidad superlativa que encendió el Etihad Stadium.

Preciamente, Rúben Dias abrió la lata con un tremendo derechazo desde 30 metros, y Josko Gvardiol amplió la ventaja con un cabezazo a balón parado, ambos defensores.

El partido sirvió a Pep Guardiola para ejecutar una estrategia de dosificación pensando directamente en su visita al Real Madrid. Consciente del desgaste, el técnico no se guardó a todos sus titulares de inicio (jugando sin el lesionado Rodri), pero sustituyó progresivamente a sus grandes estrellas. Erling Haaland, Foden, Gvardiol, Cherki y Bernardo Silva fueron retirados paulatinamente a partir del minuto 69, confirmando que el duelo en el Bernabéu es la máxima prioridad.