El Alavés-Real Madrid fue arbitrado por García Verdura – con González Fuertes en el VAR – y no estuvo exento de polémica tras ver el despropósito arbitral en el Barça-Osasuna.

La jugada más conflictiva la provocó Vinicius Júnior, encarando a portería, en los últimos minutos de partido. Al brasileño le hicieron una pena máxima que ni el árbitro principal ni desde el VAR vieron o quisieron ver.

Una acción que era merecedora de ser penalti y que se fue al limbo desatando la indignación absoluta en el vestuario del Real Madrid.