El Real Madrid Castilla puso fin a su calendario competitivo de 2025 con un tropiezo en su visita a Balaídos. Tras el desgaste del empate intersemanal ante el Manchester City, los pupilos de Álvaro Arbeloa no lograron encontrar el camino del gol frente al Celta B (1-0), en un choque condicionado por la tecnología y una expulsión en el tramo final.

El conjunto blanco se vio sorprendido muy pronto. Apenas se cumplía el minuto 9 cuando Somuah aprovechó una indecisión defensiva para batir a Fran González en el mano a mano. Pese al golpe inicial, el guardameta madridista fue el gran responsable de mantener al equipo vivo durante el primer acto, frenando con intervenciones de mérito los intentos locales por ampliar la ventaja.

​La tecnología frustra el empate

​Tras el paso por vestuarios, el Castilla dio un paso adelante y pareció encontrar el premio en el minuto 50, cuando el colegiado señaló una pena máxima por falta sobre Mesonero. Sin embargo, la alegría fue efímera: tras revisar la acción en el monitor del Football Video Support (el sistema de apoyo arbitral por vídeo), el árbitro rectificó su decisión y anuló el penalti.

​Final accidentado

​Las esperanzas de remontada sufrieron un revés definitivo en el minuto 75. Manuel Ángel vio la segunda amarilla tras una falta a Vázquez, dejando al Castilla con un hombre menos para el cuarto de hora final. Aun así, el filial tiró de orgullo y Jacobo rozó el empate en dos ocasiones clarísimas, pero la falta de puntería y la solidez de la zaga viguesa sellaron el definitivo 1-0.