El nuevo Real Madrid de Álvaro Arbeloa echó a andar este martes con una sesión marcada por ausencias, regresos y la presencia de varios canteranos. El técnico, que dirigió su primer entrenamiento al frente del primer equipo, no pudo contar con Kylian Mbappé, aún en proceso de recuperación de su lesión de rodilla. El francés, que forzó para disputar la final de la Supercopa, trabaja ahora con máxima precaución y seguirá al margen del grupo hasta recibir el alta definitiva.

La gran novedad del día estuvo en el apartado físico: Antonio Pintus volvió a asumir un rol protagonista. El preparador italiano dirigió el calentamiento y se situó de nuevo en el centro del trabajo físico, una señal clara de que recupera peso dentro del cuerpo técnico.

(Oscar DEL POZO / AFP via Getty Images)

Su figura será clave en esta nueva etapa, en la que Arbeloa contará también con Julián Carmona como segundo entrenador, procedente del Castilla. Ambos ya preparan a contrarreloj el duelo de mañana ante el Albacete, un partido de Copa del Rey a partido único y sin margen de error.

Arbeloa afronta su primer reto oficial con bajas sensibles como Mbappé, Rüdiger o Militao, pero también con la confianza depositada en la cantera. En su primera sesión llamó a Manuel Ángel, Cestero, David Jiménez y Palacios, cuatro jugadores de La Fábrica a los que conoce bien y en los que ha confiado durante su etapa en el filial. Joan Martínez se unió a posteriori. Su presencia apunta a que el técnico quiere mantener la identidad formativa del club y apoyarse en los jóvenes mientras recupera efectivos del primer equipo.