El Santiago Bernabéu volvió a recibir al Real Madrid en una semana de altibajos. Se firmó un partido muy serio en Villarreal, para aspirar a ganar la Liga – incluso -, y se venía del ilusionante 6-1 al Mónaco en Champions League. Sin embargo, volvieron los viejos fantasmas y regresaron las pesadillas del madridismo en Lisboa.

El Benfica ganó 4-2 un partido que pudo llevarse de forma más contundente – de no ser por Thibaut Courtois – y el aficionado blanco, mostrando su descontento, se preparaba para una nueva pitada histórica en el coliseo merengue.

Hubo leves pitidos en la llegada del autobús al estadio y se replicaron de igual forma cuando salieron los porteros a calentar. Courtois, eso sí, fue de los pocos ovaciones. En el momento de salir a calentar todo el grupo en general, como era de esperar, hubo pitada y subieron los decibelios en el estadio. A nivel musical por la megafonía y también por parte del descontento de los seguidores del Real Madrid que retaron al frío y a la lluvia para mostrar su descontento.

Al anunciarse por megafonía, la peor parte (de nuevo) se la llevaron Vinicius Júnior y Jude Bellingham, mientras que sí que hubo aplausos para Courtois, Asencio y Mbappé.