Real Madrid
Alexander-Arnold, el comodín que necesitaba Arbeloa
Trent Alexander-Arnold fue uno de los nombres propios del último encuentro liguero en Mestalla. El lateral inglés volvió a enfundarse el traje de faena para disputar sus primeros minutos en el Real Madrid en los últimos dos meses, después de que una lesión el pasado 3 de diciembre lo dejase en dique seco durante este largo periodo.
Tras un arduo proceso de recuperación, el lateral inglés no fue titular en el encuentro ante el Valencia, pero sí disfruto de cerca de un cuarto de hora para dejar algo claro: será muy importante en el esquema de Arbeloa. De hecho, el principal objetivo del cuerpo técnico blanco en que pueda ser titular en Lisboa frente al Benfica, pero su importancia irá mucho más allá de ello.
Alexander-Arnold, la pieza que conecta el puzzle del rompecabezas de Arbeloa

Es importante destacar, en primer lugar, cómo fueron sus últimos minutos antes de la lesión, y cómo han sido sus primeros minutos tras la misma. Aquel 3 de diciembre en San Mamés, el lateral inglés estaba firmando su mejor partido con la camiseta del Real Madrid, con asistencia incluida, antes de que el cuádriceps de su pierna derecha dijese basta.
Y en esos minutos disputados en Mestalla, si bien se notó la falta de ritmo competitivo, el inglés hizo gala de algo que viene siendo muy echado en falta en el Real Madrid estos últimos meses: un excelente trato de balón. Trent movió al equipo desde el alteral con desplazamientos milimétricos en corto y en largo, desahogando la presión rival y brindando alternativas en la salida de balón.
Esos 14 minutos fueron más que suficientes para comprender que, si las lesiones lo respetan, Alexander-Arnold será indiscutible en el lateral derecho blanco. Un lateral derecho desde el que puede aportar todo tipo de soluciones a un equipo que viene estando falto de ideas en la medular en las últimas semanas.
Y precisamente su excelente toque de balón es lo que puede convertirlo en un actor principal en el lateral, pero también en un actor muy importante en la medular. Porque precisamente, uno de sus principales valores durante su larga etapa en Liverpool fue su papel desde el interior del centro del campo, en el que a menudo se infiltraba para ayudar en la construcción del juego.
Con su regreso, además, el conjunto blanco no solo gana enteros en la defensa y en la ayuda al centro del campo, sino que su papel supone la vuelta de Fede Valverde al centro del campo, donde es un activo fundamental, y dejar atrás esa posición en la que pierde mucha influencia en la salida de balón del conjunto blanco.
Todo ello conduce a una gran noticia que se constató en Mestalla, donde el conjunto blanco se hizo sabedor de algo que ya sabía a ciencia cierta de antes: Alexander-Arnold sigue siendo un futbolista diferencial. Y mientras las lesiones lo respeten, todo apunta a que puede ser ese factor determinante que de la clave a Arbeloa y ponga fin a todos los problemas de juego que arrastra el conjunto blanco.
Real Madrid
Arbeloa-Mbappé: nueva guerra abierta en zona mixta
Éramos pocos y parió la abuela… Nuevo conflicto en el interior del Santiago Bernabéu, sin venir a cuento, esta vez con Álvaro Arbeloa y Kylian Mbappé como protagonistas.
El delantero francés tiró la directa en zona mixta, apareciendo por sorpresa para hablar ante los medios de comunicación, y estalló una nueva bomba.
«El míster me ha dicho que soy el cuarto delantero», aseguraba ante las televisiones con derechos presentes en la zona mixta. Luego repetía el mensaje, ante las cámaras de Dinastía Blanca, y dejaba un discurso muy contundente contra la «falta de estructura» del equipo en la segunda parte de la temporada.
«Hay que aceptar la idea del entrenador. Tengo que trabajar para ser mejor que Vini, Mastantuono y Gonzalo…“, comentaba repitiendo que estaba por debajo de los tres citados.
Unas palabras que rebotaron en la sala de prensa del Bernabéu, casi de manera simultánea, con un Arbeloa incrédulo ante la situación. Se encargó de desmentirlo al instante: «Ya me gustaría a mi tener cuatro delanteros. No sé qué decir. Ni tengo cuatro delanteros ni he dicho esa frase. No me habrá entendido bien, no sé muy bien qué decir», puntualizó.
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El fin de curso va a ser «molto longo»
Va a ser «molto longo», como diría Juanito, y es lo que se ha buscado la plantilla actual. La realidad es que quedan tres partidos de la «nada absoluta» y uno de ellos ya se superó esta noche ante el Oviedo. Goles de Gonzalo y Bellingham; ovación para Cazorla y pitada mayúscula a Mbappé.
Gonzalo García es la mejor (y única) noticia de la temporada. El delantero es una realidad, tiene gol y hace mucha falta. Algunos lo sitúan lejos del Santiago Bernabéu en verano – ante la falta de oportunidades de Arbeloa – pero el caso es para estudiarlo. Hay cosas en juego ante Oviedo, Sevilla y Athletic. Una de ellas es dar un paso al frente cuando la pelota quema y queda la nada. Fue lo que hizo el mirlo de La Fábrica.

Una noche marcada por lo de fuera, más que por lo de dentro, y en la que se habló muy poco de fútbol. El ambiente venía marcado por la división de opiniones de los socios más disgustados por el proyecto madridista y por la frialdad ante todo lo sucedido. En los prolegómenos del encuentro quedaba la foto de Florentino intercambiando opiniones con varios aficionados. Un clima de tensión apaciguado por las declaraciones del presidente en rueda de prensa.
El cenit de dicha tensión llegó cuando Vini Jr. tocaba las primeras pelotas y Mbappé (en el minuto 69) saltaba al terreno de juego. Los dos se llevaron la bronca mayúscula del respetable blanco. A diferencia de los aplausos que sí que recibieron Aurélien Tchouaméni o Dani Carvajal en los respectivos cambios.
Los aplausos a Gonzalo. Los pitos a Mbappé.
— DAZN España (@DAZN_ES) May 14, 2026
El Bernabéu se pronuncia #LALIGAenDAZN pic.twitter.com/SK5Qv99hYc
Mbappé al salir al terreno de juego tuvo una oportunidad para marcar en la primera que gozó. El francés no se libró de los pitos por todo lo acontecido durante las últimas semanas y con todo el ruido mediático que le persigue.
En el 80′ marcó Jude Bellingham y finiquitó el partido también acallando los leves pitidos que recibió por parte del madridismo presente. El inglés se la ajustó a Escandell y puso la rubrica anotando el 2-0.
