El Atlético de Madrid pasó por encima del FC Barcelona en el Metropolitano. 4-0 y pudo ser un 8-0, tranquilamente, ante los de Hansi Flick. Llegan con ventaja a la vuelta del Camp Nou.

Parafraseando el «nos están fumigando» que soltó Marcos Llorente en referencia a teorías conspiranoicas, el Atlético de Madrid fumigó al FC Barcelona en la Copa. Con un once plagado de titularísimos y un partido que empezó siendo un vendaval desde el primer minuto en la capital española. Paliza histórica.

El encuentro empezó con una doble ocasión, de Griezmann y Giuliano buscando la portería de Joan García. Lo demás ya es historia. 4-0, cayendo goles sin parar, en una tormenta futbolística que pasó por encima de los culés. Uno tras otro y pudieron ser más ya que no hubo acierto total.

El primero llegó minutos después de esa oportunidad – en el 6′ – tras un mal pase de Eric García y un error de Joan García, en el bote de balón, metiéndosela en propia portería. Lookman marcó recogiendo el esférico, pero se lo dieron a Eric ya que el balón traspasó la línea por completo.

El 2-0 llegó en el minuto 14 por medio de un golazo de Antoine Griezmann. El francés, cuajando un partidazo, se la servía a Julián y se rondaba el 3-0 en el minuto 22. No sería hasta el 32′, en otra genialidad de Antoine que finalizó Lookman desatando la goleada atlética.

En el tiempo de descuento marcaría Julián Álvarez y redondearía la noche con el 4-0, metiendo un golazo, allanando el camino del Atlético de Madrid rumbo a la final.

En la segunda parte anularon por un claro fuera de juego de Lewandowski un gol de Cubarsí – tras uba revisión de VAR de más de 6 minutos – y Eric García se iría a la calle expulsado por soltar una gran patada a Baena. Con 10 no hubo más sangre rojiblanca, aunque Sorloth gozó del 5-0 y perdonó a bocajarro ante Joan.