Real Madrid
El olor a primavera vuelve a Chamartín
Las lesiones han sido esta temporada, como casi todas las anteriores, un auténtico quebradero de cabeza para el Real Madrid. Tanto Xabi Alonso al arranque de la misma como especialmente Álvaro Arbeloa durante las últimas semanas, han tenido que hacer frente a un sinfín de problemas físicos que ha obligado a hacer malabares para conformar un once.
Sin embargo, todo el mundo sabe que hay un Real Madrid antes y después de la primavera. Y como los primeros rayos de sol de primavera llegaron a la capital el pasado viernes… los efectos de la estación favorita del conjunto blanco comienzan a hacerse tangibles en Chamartín.
Arbeloa recupera a casi todos sus efectivos para la vuelta del parón
Y es que el parón de selecciones traerá con su conclusión una situación prácticamente inédita para el conjunto blanco esta temporada: Arbeloa podrá contar con casi todos nada más volver de la cita internacional. Descartando, evidentemente, a un Rodrygo Goes que tiene un arduo camino por delante.
Ya la semana previa del parón, el conjunto blanco recuperó a Kylian Mbappé y Jude Bellingham para la causa. Una gran noticia que fue ciertamente opacada por las decisiones de sus combinados nacionales de llevárselos a jugar con tan poco rodaje y han dejado a más de uno en Chamartín cruzando los dedos esperando no lamentar la recaída de ninguno de ellos.
Por el contrario a lo de Jude y Kylian, otros se han quedado en Madrid recuperándose de sus dolencias. Y las buenas noticias no paran de llegar: los servicios médicos del conjunto blanco esperan que Eder Militao, que lleva casi cinco meses en dique seco, y Dani Ceballos, estén disponibles para la convocatoria ante el Mallorca.
Un poco más –pero no mucho- tendrá que esperar un Ferland Mendy que ya fue talismán en el encuentro de ida ante el Manchester City, y que, si todo va según lo previsto, llegará justo a tiempo para la eliminatoria frente al Bayern de Múnich, solo unos días después respecto a Militao y Ceballos.
Algo más tendrá que esperar la situación de un Thibaut Courtois cuyos plazos resultan aún una incógnita. Tras la lesión sufrida en el Etihad el pasado 19 de marzo, los primeros informes apuntaban a un mes y medio de baja. Sin embargo, fuentes del club señalan que podría estar listo para el encuentro de vuelta frente al Bayern, que tendrá lugar el 15 de abril.
Una vez que el belga vuelva a ponerse bajo los palos del conjunto blanco, si no hay ningún otro imprevisto, se dará una situación que no se veía desde hace mucho en el Santiago Bernabéu, y es que Álvaro Arbeloa tendrá a la totalidad de su plantilla a su disposición, con la mencionada excepción de Rodrygo Goes.
Aún es muy pronto para cantar victoria, porque todo el mundo sabe lo traicioneros que son los parones de selecciones. Pero sí parece claro, como cada año, que cuando asoma el mes de abril, el aire huele diferente en Chamartín. El himno de la Champions League ya apunta a retumbar de día por las gradas del Santiago Bernabéu, y cuando eso ocurre… el rey de Europa vuelve a serlo.
Real Madrid
Arbeloa-Mbappé: nueva guerra abierta en zona mixta
Éramos pocos y parió la abuela… Nuevo conflicto en el interior del Santiago Bernabéu, sin venir a cuento, esta vez con Álvaro Arbeloa y Kylian Mbappé como protagonistas.
El delantero francés tiró la directa en zona mixta, apareciendo por sorpresa para hablar ante los medios de comunicación, y estalló una nueva bomba.
«El míster me ha dicho que soy el cuarto delantero», aseguraba ante las televisiones con derechos presentes en la zona mixta. Luego repetía el mensaje, ante las cámaras de Dinastía Blanca, y dejaba un discurso muy contundente contra la «falta de estructura» del equipo en la segunda parte de la temporada.
«Hay que aceptar la idea del entrenador. Tengo que trabajar para ser mejor que Vini, Mastantuono y Gonzalo…“, comentaba repitiendo que estaba por debajo de los tres citados.
Unas palabras que rebotaron en la sala de prensa del Bernabéu, casi de manera simultánea, con un Arbeloa incrédulo ante la situación. Se encargó de desmentirlo al instante: «Ya me gustaría a mi tener cuatro delanteros. No sé qué decir. Ni tengo cuatro delanteros ni he dicho esa frase. No me habrá entendido bien, no sé muy bien qué decir», puntualizó.
Real Madrid
El fin de curso va a ser «molto longo»
Va a ser «molto longo», como diría Juanito, y es lo que se ha buscado la plantilla actual. La realidad es que quedan tres partidos de la «nada absoluta» y uno de ellos ya se superó esta noche ante el Oviedo. Goles de Gonzalo y Bellingham; ovación para Cazorla y pitada mayúscula a Mbappé.
Gonzalo García es la mejor (y única) noticia de la temporada. El delantero es una realidad, tiene gol y hace mucha falta. Algunos lo sitúan lejos del Santiago Bernabéu en verano – ante la falta de oportunidades de Arbeloa – pero el caso es para estudiarlo. Hay cosas en juego ante Oviedo, Sevilla y Athletic. Una de ellas es dar un paso al frente cuando la pelota quema y queda la nada. Fue lo que hizo el mirlo de La Fábrica.

Una noche marcada por lo de fuera, más que por lo de dentro, y en la que se habló muy poco de fútbol. El ambiente venía marcado por la división de opiniones de los socios más disgustados por el proyecto madridista y por la frialdad ante todo lo sucedido. En los prolegómenos del encuentro quedaba la foto de Florentino intercambiando opiniones con varios aficionados. Un clima de tensión apaciguado por las declaraciones del presidente en rueda de prensa.
El cenit de dicha tensión llegó cuando Vini Jr. tocaba las primeras pelotas y Mbappé (en el minuto 69) saltaba al terreno de juego. Los dos se llevaron la bronca mayúscula del respetable blanco. A diferencia de los aplausos que sí que recibieron Aurélien Tchouaméni o Dani Carvajal en los respectivos cambios.
Los aplausos a Gonzalo. Los pitos a Mbappé.
— DAZN España (@DAZN_ES) May 14, 2026
El Bernabéu se pronuncia #LALIGAenDAZN pic.twitter.com/SK5Qv99hYc
Mbappé al salir al terreno de juego tuvo una oportunidad para marcar en la primera que gozó. El francés no se libró de los pitos por todo lo acontecido durante las últimas semanas y con todo el ruido mediático que le persigue.
En el 80′ marcó Jude Bellingham y finiquitó el partido también acallando los leves pitidos que recibió por parte del madridismo presente. El inglés se la ajustó a Escandell y puso la rubrica anotando el 2-0.
