Real Madrid
El Real Madrid se deja media Liga en Mallorca
El Mallorca dio la gran sorpresa de la jornada en Son Moix. Una plaza siempre complicada para los madridistas, ante un rival rocoso, fue lo que terminó por dinamitar LaLiga. El Real Madrid pinchó con un gol de Muriqi en el 93′ cuando Militao había empatado y daba alas a los de Arbeloa. Fue un espejismo. Dura derrota en Mallorca antes de recibir al Bayern Múnich en el Bernabéu el próximo martes.
«Hasta que acabe LaLiga nos tocará jugar finales», dijo Álvaro Arbeloa en la víspera de la «final» en Son Moix ante el Mallorca. El Real Madrid se la jugaba en Palma e intentaba meter presión al FC Barcelona – antes de su visita al Metropolitano – para apretar y comprimir el campeonato nacional doméstico. Los blancos jugaban ante un rival que siempre es un escollo y, entre medias, tocaba tirar de las rotaciones habituales por el parón de selecciones.
Eso se traduce en dar descanso a Vinicius e incluso quitar del once a un Thiago Pitarch que jugó tres partidos en una semana con la Sub 19. Tampoco estaban Valverde y Courtois, dos de los mejores jugadores del equipo, por sanción y lesión, respectivamente. Arbeloa apostaba por Manuel Ángel (otra idea atrevida) además de sacar en liza, de nuevo, a Kylian Mbappé como el gran estandarte del equipo.
Falló el penalti en Elche.
— Movistar Plus+ Deportes (@MPlusDeportes) April 4, 2026
Kosovo no pudo estar en el Mundial.
Las lágrimas de tras marcar el gol de la victoria frente al Real Madrid. #LaCasaDelFútbol #LALIGAEASPORTS pic.twitter.com/6N7KdNU25D
Sobre lo de Mbappé, de hecho, le tocaba ejercer la labor de la «capitanía». Lunin era el títular en detrimento del lesionado Courtois y le ofrecía esa posibilidad al delantero de Bondy al estar alejado de zonas del campo y poder permitir charlar con Sánchez Martínez, el árbitro de la contienda, en un partido siempre disputadísimo.
Las primeras fueron del Real Madrid, pero antes del descanso golpeó el Mallorca en Son Moix. El crack francés tuvo dos grandes ocasiones para batir a Leo Román. Mbappé la tuvo en el 21′ y en el 24′, en apenas tres minutos, con dos grandes mano a mano. Perdonó ambas y quién golpeó primero fue el Mallorca en una desconexión defensiva del equipo merengue que pilló de improviso a Lunin.
El Real Madrid se despista y castiga. #LaCasaDelFútbol #LALIGAEASPORTS pic.twitter.com/6ufYCpRjsi
— Movistar Plus+ Deportes (@MPlusDeportes) April 4, 2026
El ucraniano poco pudo hacer en el minuto 41 de partido cuando marcó el Mallorca el 1-0 por medio de Manu Morlanes. El conjunto balear entró por banda derecha, hilvanando una acción que dejó desnuda a la defensa madridista, señalando a Camavinga, Tchouaméni y Huijsen en ese primer tanto del partido para los de las Islas Baleares. Al descanso se iban con la derrota momentánea que les alejaba de la pugna por la Liga.

En la segunda mitad pasaron muy pocas cosas y todas cayeron del lado del Mallorca. Demichelis planteó un segundo acto con poco fútbol y fue lo que pasó. Arbeloa tuvo que sacar a Vinicius, Bellingham y Militao – que regresaba al verde – además de añadir a Pitarch como base para ese equipo en lo que quedaba de encuentro. Lo que pasó llegó en los últimos minutos. Y fue la del «cal» y la de «arena».
Primero con un testarazo majestuoso de Militao que permitía soñar con la victoria. Pero fue un espejismo ya que el Mallorca, tras el 1-1, encontró el 2-1 en una acción que remató Muriqi para poner patas arriba a todo Son Moix y terminar de reventar LaLiga.
Foto: Mallorca
Real Madrid
Orgullosos del Real Madrid: Vincic evitó la remontada en Múnich
Hay que estar muy orgulloso de lo que hizo el Real Madrid. Plantó cara al todopoderoso Bayern y lo puso contra las cuerdas perdiendo la ida. Vincic y el colectivo arbitral terminaron por cargarse toda la opción. Hubo un antes y un después tras la roja que vio Eduardo Camavinga por doble amarilla – reteniendo la pelota mientras regresaba a su posición – y se consumó con los goles de Luis Díaz y de Olise. El Bayern estará en semifinales. El fútbol fue muy cruel con el Real Madrid.
La eliminatoria estaba abierta. Fue lo que avisábamos en Dinastía Blanca y lo que repetía toda la prensa internacional. El gol de Mbappé en el Bernabéu podía valer «oro» y en Múnich no estaba dicha la última palabra. Lo sabía desde Neuer hasta Kompany. Y también todo el Allianz Arena que abarrotó las gradas en busca de citarse en las semifinales de la Champions League contra el PSG.
Arbeloa optó por una táctica ultraofensiva – suicida a nivel defensivo – y quería agitar la coctelera con goles. El entrenador del Real Madrid entendió a la perfección qué es lo que pedía la serie tras caer en casa. Era Europa, era el Real Madrid, y la sensación es que quedaba un mundo. En su once dejó fuera a Camavinga y Pitarch apostando por Brahim, Bellingham, Valverde y Arda. Todos trabajaron. Del primero hasta el último. En apenas 48 segundos ya habían igualado los cuartos.
El narrador de la historia más optimista jamás podría imaginar lo que ocurriría en 1 minuto. Un error garrafal, fatal, horrible y estrepitoso de Manuel Neuer para dejársela a Arda Güler que dispararía a portería como hizo ante el Elche y se la metía al alemán desde Ankara. Esta vez desde campo contrario, aunque alejado de esa posición de gol ante el MVP del partido de ida en el Bernabéu.
Parecía que se había hecho lo más difícil, pero el Real Madrid regalaba una acción ofensiva para que marcase Pavlovic tras el lanzamiento de un córner. El Bayern puso el 1-1 mostrando reacción y demostrando que jugaba y que no se acongojaba ante el panorama. A partir de ahí, a los golpes.
Llegó otro golpe de los madridistas y de nuevo llevó el mismo sello: Arda Güler. Un disparo de falta directa que marcaría el turco volviendo a batir a Neuer – que quizá pudo hacer algo más – y que repetía el guion de mandar el partido a la prórroga en el minuto 28 del duelo en Múnich. Y nuevamente ocurrió lo mismo. Desconexión defensiva de Trent Alexander-Arnold y el Bayern mostraba que no le importaba ir al K.O contra el Real Madrid. Esta vez lo marcaba Harry Kane al que lógicamente no se le puede regalar ni un centímetro dentro del área. 2-2 en el 38′.
Antes de ir al descanso habría tiempo para un gol más. Fue madridista y fue del hombre que se fichó para momentos así y que estaba completando unos buenos primeros 45 minutos. Kylian Mbappé marcó el 2-3 para conducir de vuelta el partido al tiempo extra. Lo pudo marcar Vinicius, estrellándola previamente contra el larguero, pero el destino se lo tenía preparado al de Bondy.
En la segunda parte hubo otro partido. El Bayern optó por el fútbol control y el choque se igualó. El Real Madrid tampoco quiso ir a los golpes, pero gozó de varias oportunidades claras. La mejor la tuvo Mbappé en un remate a bocajarro que salvó Neuer. De los alemanes, prácticamente sin noticias, solo se pudo hablar cuando el árbitro decantó la balanza y se cargó la eliminatoria.
La roja a Camavinga por retener la pelota lo dilapidó todo. A partir de ahí llegó el gol de Luis Díaz y la sentencia de Olise cuando ya estaban en tromba. El Allianz, acongojado, solo pudo respirar cuando el Real Madrid se quedó con diez.
Real Madrid
La surrealista roja que vio Camavinga; Vincic eliminó al Real Madrid
Slavko Vincic le mostró la tarjeta roja a Eduardo Camavinga, de forma surrealista, dejando reducidas a la nada las opciones de remontada en Múnich.
Expulsado Camavinga. Segunda amarilla para el francés que deja con diez al Real Madrid tras 24 minutos sobre el césped. #UCL #LaCasaDelFútbol pic.twitter.com/6cFpmawyzH
— Movistar Plus+ Deportes (@MPlusDeportes) April 15, 2026
El árbitro esloveno le mostró la segunda amarilla al mediocentro francés por retener la pelota tras una falta en el centro del campo.
