Real Madrid
El Real Madrid necesitará el enésimo milagro en Europa (1-2)
El gol de Mbappé permite creer, pero la dificultad va a ser máxima. El Real Madrid perdió 1-2 ante el Bayern en el Bernabéu y se agarra al enésimo milagro en Europa. Múnich dictará sentencia dentro de una semana.
El Real Madrid perdió el factor Bernabéu para la vuelta de los cuartos de final – por su mal hacer en Lisboa – y se las veía ante un «miura», el Bayern de Múnich, que históricamente se ha convertido en el gran rival por antonomasia de los blancos en Europa. El Bernabéu se vistió de gala y siempre hay que creer en la «magia» de la Champions cuando el balón vuela en La Castellana. Pese a ello, hoy salió cruz y el conjunto bávaro se lleva una renta de oro para la vuelta.

La vuelta en el Allianz Arena y sin Tchouaméni, dentro de una semana, promete curvas. El Real Madrid necesita un milagro para estar en las semifinales de la Copa de Europa. Y el partido fue un aviso imponente de lo que puede suceder en Alemania. ¿La temporada por la borda en apenas cuatro días? Derrota en Mallorca y ante el Bayern de Múnich en casa.
El Real Madrid tuvo sus ocasiones y el Bayern también. Ambos perdonaron de cara a portería. Unos más que otros. El conjunto de Kompany anotaba dos golpetazos directos a la yugular de los de Arbeloa. Primero antes del descanso y justo inmediatamente – apenas transcurrieron 26 segundos – en la vuelta de los vestuarios.
Gnabry se inventaba una genialidad que despojaba a toda la zaga merengue para dejar solo a Luis Díaz y poner el 0-1 antes de llegar al descanso. El 0-2 fue en una acción maravillosa de Harry Kane – con disparo lejano y ajustado a la cepa del poste – como mandan los cánones de un gran 9. Había dudas sobre si jugaría el inglés y se despejaron en esa simple acción que les daba renta a los muniqueses de cara a la próxima semana.

Un doble golpetazo al mentón del que cualquier equipo no se hubiera levantado. Pero esto es la Copa de Europa, es el Bernabéu y es el Real Madrid. En el minuto 74 llegaría ese «click» necesario para vivir un gran noche de Champions y fue por el gol de Kylian Mbappé tras una asistencia medida por la derecha. Entre Neuer y el poste lo intentaron evitar, pero ya no hubo solución: el Bernabéu bajó el pulgar y el Real Madrid apabulló la portería de un Neuer que se vistió de héroe alemán.
Sin embargo, no hubo sentencia como en las otras veces. El Bayern perdonó el 1-3 en varias ocasiones. Una de Kane, otra de Musiala e incluso Olise. No remataron y dejan todo vivo para la vuelta, aunque a máxima dificultad para el Real Madrid. Se decidirá en Alemania, pero el gol de Mbappé permite creer.
Foto: Bayern y Real Madrid
Real Madrid
Orgullosos del Real Madrid: Vincic evitó la remontada en Múnich
Hay que estar muy orgulloso de lo que hizo el Real Madrid. Plantó cara al todopoderoso Bayern y lo puso contra las cuerdas perdiendo la ida. Vincic y el colectivo arbitral terminaron por cargarse toda la opción. Hubo un antes y un después tras la roja que vio Eduardo Camavinga por doble amarilla – reteniendo la pelota mientras regresaba a su posición – y se consumó con los goles de Luis Díaz y de Olise. El Bayern estará en semifinales. El fútbol fue muy cruel con el Real Madrid.
La eliminatoria estaba abierta. Fue lo que avisábamos en Dinastía Blanca y lo que repetía toda la prensa internacional. El gol de Mbappé en el Bernabéu podía valer «oro» y en Múnich no estaba dicha la última palabra. Lo sabía desde Neuer hasta Kompany. Y también todo el Allianz Arena que abarrotó las gradas en busca de citarse en las semifinales de la Champions League contra el PSG.
Arbeloa optó por una táctica ultraofensiva – suicida a nivel defensivo – y quería agitar la coctelera con goles. El entrenador del Real Madrid entendió a la perfección qué es lo que pedía la serie tras caer en casa. Era Europa, era el Real Madrid, y la sensación es que quedaba un mundo. En su once dejó fuera a Camavinga y Pitarch apostando por Brahim, Bellingham, Valverde y Arda. Todos trabajaron. Del primero hasta el último. En apenas 48 segundos ya habían igualado los cuartos.
El narrador de la historia más optimista jamás podría imaginar lo que ocurriría en 1 minuto. Un error garrafal, fatal, horrible y estrepitoso de Manuel Neuer para dejársela a Arda Güler que dispararía a portería como hizo ante el Elche y se la metía al alemán desde Ankara. Esta vez desde campo contrario, aunque alejado de esa posición de gol ante el MVP del partido de ida en el Bernabéu.
Parecía que se había hecho lo más difícil, pero el Real Madrid regalaba una acción ofensiva para que marcase Pavlovic tras el lanzamiento de un córner. El Bayern puso el 1-1 mostrando reacción y demostrando que jugaba y que no se acongojaba ante el panorama. A partir de ahí, a los golpes.
Llegó otro golpe de los madridistas y de nuevo llevó el mismo sello: Arda Güler. Un disparo de falta directa que marcaría el turco volviendo a batir a Neuer – que quizá pudo hacer algo más – y que repetía el guion de mandar el partido a la prórroga en el minuto 28 del duelo en Múnich. Y nuevamente ocurrió lo mismo. Desconexión defensiva de Trent Alexander-Arnold y el Bayern mostraba que no le importaba ir al K.O contra el Real Madrid. Esta vez lo marcaba Harry Kane al que lógicamente no se le puede regalar ni un centímetro dentro del área. 2-2 en el 38′.
Antes de ir al descanso habría tiempo para un gol más. Fue madridista y fue del hombre que se fichó para momentos así y que estaba completando unos buenos primeros 45 minutos. Kylian Mbappé marcó el 2-3 para conducir de vuelta el partido al tiempo extra. Lo pudo marcar Vinicius, estrellándola previamente contra el larguero, pero el destino se lo tenía preparado al de Bondy.
En la segunda parte hubo otro partido. El Bayern optó por el fútbol control y el choque se igualó. El Real Madrid tampoco quiso ir a los golpes, pero gozó de varias oportunidades claras. La mejor la tuvo Mbappé en un remate a bocajarro que salvó Neuer. De los alemanes, prácticamente sin noticias, solo se pudo hablar cuando el árbitro decantó la balanza y se cargó la eliminatoria.
La roja a Camavinga por retener la pelota lo dilapidó todo. A partir de ahí llegó el gol de Luis Díaz y la sentencia de Olise cuando ya estaban en tromba. El Allianz, acongojado, solo pudo respirar cuando el Real Madrid se quedó con diez.
Real Madrid
La surrealista roja que vio Camavinga; Vincic eliminó al Real Madrid
Slavko Vincic le mostró la tarjeta roja a Eduardo Camavinga, de forma surrealista, dejando reducidas a la nada las opciones de remontada en Múnich.
Expulsado Camavinga. Segunda amarilla para el francés que deja con diez al Real Madrid tras 24 minutos sobre el césped. #UCL #LaCasaDelFútbol pic.twitter.com/6cFpmawyzH
— Movistar Plus+ Deportes (@MPlusDeportes) April 15, 2026
El árbitro esloveno le mostró la segunda amarilla al mediocentro francés por retener la pelota tras una falta en el centro del campo.
