Real Madrid
Un periodista de ESPN cruza los limites con Vini: «Es el to*** de siempre, le tendrían que haber dado una bofetada»
Algunos están rebasando todos los límites con Vinícius, ayer en el canal ESPN, el periodista Barak Fever analizó el partido del Osasuna – Real Madrid. Comenzó diciendo que Brahim hizo un gran partido y eso hizo que no se notara la baja de Bellingham, y al preguntarle por Vinícius, dijo que con el balón estuvo muy bien y brillante como siempre, pero que «sin el balón es un tonto como siempre».
Barak Fever también llamó «manipulador» a Vinícius y que «le tendrían que haber dado una buena bofetada cuando tenía doce años». Todo esto que dicen estos periodistas es vergonzoso y denunciable, un profesional del periodismo no se puede comportar como un forofo lamentable.
No es la primera vez que este canal con fama antimadridista total insulta al jugador brasileño, lo que no se puede tolerar es que todos estos insultos le salgan impunes a todos estos periodistas, es intolerable que desde un medio de comunicación se insulte cada día a un jugador y no pase nada, porque lo único que crea todo esto es incitar al odio, hasta que algún día pase algo y lo tengamos que lamentar todos.
Cruza la frontera
No es el único programa que ha insultado a Vinícius, en El Chiringuito también se orquestó durante un tiempo una campaña contra Viní, el agente de jugadores Pedro Bravo llamó mono al brasileño en medio de un programa de El Chiringuito ante la complicidad del presentador del programa Josep Pedrerol, que ni tan siquiera le llamó la atención.
También el tertuliano Cristóbal Soria se pasó semanas mofándose de Vinícius en El Chiringuito sin que nadie le llamara al orden. No todo tiene que valer por ganar audiencia, y después son los mismos que se ponen a promocionar campañas contra el racismo, ¡cuánta hipocresía!, cuando estos programas hacen todo lo posible para que Vinícius parezca siempre el malo de la película, pero cuando hace algo bueno se tapa, no vaya a ser que la gente se dé cuenta de que Vinícius no es como lo pintan.

Vinícius también desata mucha envidia a sus rivales o por lo menos eso parece por la actitud de muchos de ellos que cuando se enfrentan al brasileño van a coserle a patadas desde el minuto uno, porque es la única manera que tienen para pararle e intentar desquiciarlo ante la permisibilidad de los colegiados, que tienen mucha parte de culpa de que los rivales actúen así.
El brasileño está teniendo unos números espectaculares esta temporada, ha marcado 18 goles, 11 en liga, 4 en Champions y 3 en la Supercopa de España, que se los marcó al Barça en la final, y eso que ha estado dos meses lesionado al principio de temporada por dos lesiones musculares. Si no, sus números serían aún más espectaculares.
Real Madrid
Orgullosos del Real Madrid: Vincic evitó la remontada en Múnich
Hay que estar muy orgulloso de lo que hizo el Real Madrid. Plantó cara al todopoderoso Bayern y lo puso contra las cuerdas perdiendo la ida. Vincic y el colectivo arbitral terminaron por cargarse toda la opción. Hubo un antes y un después tras la roja que vio Eduardo Camavinga por doble amarilla – reteniendo la pelota mientras regresaba a su posición – y se consumó con los goles de Luis Díaz y de Olise. El Bayern estará en semifinales. El fútbol fue muy cruel con el Real Madrid.
La eliminatoria estaba abierta. Fue lo que avisábamos en Dinastía Blanca y lo que repetía toda la prensa internacional. El gol de Mbappé en el Bernabéu podía valer «oro» y en Múnich no estaba dicha la última palabra. Lo sabía desde Neuer hasta Kompany. Y también todo el Allianz Arena que abarrotó las gradas en busca de citarse en las semifinales de la Champions League contra el PSG.
Arbeloa optó por una táctica ultraofensiva – suicida a nivel defensivo – y quería agitar la coctelera con goles. El entrenador del Real Madrid entendió a la perfección qué es lo que pedía la serie tras caer en casa. Era Europa, era el Real Madrid, y la sensación es que quedaba un mundo. En su once dejó fuera a Camavinga y Pitarch apostando por Brahim, Bellingham, Valverde y Arda. Todos trabajaron. Del primero hasta el último. En apenas 48 segundos ya habían igualado los cuartos.
El narrador de la historia más optimista jamás podría imaginar lo que ocurriría en 1 minuto. Un error garrafal, fatal, horrible y estrepitoso de Manuel Neuer para dejársela a Arda Güler que dispararía a portería como hizo ante el Elche y se la metía al alemán desde Ankara. Esta vez desde campo contrario, aunque alejado de esa posición de gol ante el MVP del partido de ida en el Bernabéu.
Parecía que se había hecho lo más difícil, pero el Real Madrid regalaba una acción ofensiva para que marcase Pavlovic tras el lanzamiento de un córner. El Bayern puso el 1-1 mostrando reacción y demostrando que jugaba y que no se acongojaba ante el panorama. A partir de ahí, a los golpes.
Llegó otro golpe de los madridistas y de nuevo llevó el mismo sello: Arda Güler. Un disparo de falta directa que marcaría el turco volviendo a batir a Neuer – que quizá pudo hacer algo más – y que repetía el guion de mandar el partido a la prórroga en el minuto 28 del duelo en Múnich. Y nuevamente ocurrió lo mismo. Desconexión defensiva de Trent Alexander-Arnold y el Bayern mostraba que no le importaba ir al K.O contra el Real Madrid. Esta vez lo marcaba Harry Kane al que lógicamente no se le puede regalar ni un centímetro dentro del área. 2-2 en el 38′.
Antes de ir al descanso habría tiempo para un gol más. Fue madridista y fue del hombre que se fichó para momentos así y que estaba completando unos buenos primeros 45 minutos. Kylian Mbappé marcó el 2-3 para conducir de vuelta el partido al tiempo extra. Lo pudo marcar Vinicius, estrellándola previamente contra el larguero, pero el destino se lo tenía preparado al de Bondy.
En la segunda parte hubo otro partido. El Bayern optó por el fútbol control y el choque se igualó. El Real Madrid tampoco quiso ir a los golpes, pero gozó de varias oportunidades claras. La mejor la tuvo Mbappé en un remate a bocajarro que salvó Neuer. De los alemanes, prácticamente sin noticias, solo se pudo hablar cuando el árbitro decantó la balanza y se cargó la eliminatoria.
La roja a Camavinga por retener la pelota lo dilapidó todo. A partir de ahí llegó el gol de Luis Díaz y la sentencia de Olise cuando ya estaban en tromba. El Allianz, acongojado, solo pudo respirar cuando el Real Madrid se quedó con diez.
Real Madrid
La surrealista roja que vio Camavinga; Vincic eliminó al Real Madrid
Slavko Vincic le mostró la tarjeta roja a Eduardo Camavinga, de forma surrealista, dejando reducidas a la nada las opciones de remontada en Múnich.
Expulsado Camavinga. Segunda amarilla para el francés que deja con diez al Real Madrid tras 24 minutos sobre el césped. #UCL #LaCasaDelFútbol pic.twitter.com/6cFpmawyzH
— Movistar Plus+ Deportes (@MPlusDeportes) April 15, 2026
El árbitro esloveno le mostró la segunda amarilla al mediocentro francés por retener la pelota tras una falta en el centro del campo.

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