Real Madrid
Ancelotti elige a su próximo galáctico: ni Wirtz ni Rodri
Carlo Ancelotti elige a su próximo galáctico perfecto: quiere a Fabián Ruiz, uno de sus favoritos desde siempre.
Carlo Ancelotti tiene claro desde hace tiempo cuál es su centrocampista galáctico ideal, y no son Florian Wirtz ni Rodri, nombres que también se han vinculado al Real Madrid. El entrenador italiano ha puesto su mirada en Fabián Ruiz, el jugador de 27 años que ya estuvo bajo sus órdenes durante su etapa en el Nápoles. Ancelotti siempre ha sido un admirador del talento de Fabián, quien fue pieza clave en el esquema napolitano. El técnico no ha ocultado en varias ocasiones que Fabián encarna el tipo de centrocampista que le gusta, combinando inteligencia táctica con capacidad técnica.
El propio Fabián Ruiz ha hablado con cariño de Ancelotti, señalando que aprendió mucho de él durante su tiempo en el Nápoles. Además, destacó la ayuda que recibió de Davide Ancelotti, el hijo de Carlo, quien también le dio muchos consejos durante su tiempo en el equipo. Sin embargo, a pesar de la preferencia de Ancelotti por Fabián, su fichaje parece extremadamente complicado.
Ancelotti elige a su próximo galáctico
El principal problema es que Fabián Ruiz tiene contrato con el Paris Saint-Germain hasta 2027, y el club parisino considera al jugador sevillano intransferible. Después de la situación que se generó con el fichaje de Kylian Mbappé, las relaciones entre el Real Madrid y el PSG no son las mejores, lo que complica aún más cualquier posible negociación. Además, Fabián es una pieza fundamental en el esquema de Luis Enrique en el PSG, lo que hace aún menos probable que el equipo francés considere su salida.
Fabián está en uno de los mejores momentos de su carrera. Fue uno de los mediocampistas más destacados junto a Rodri en la Eurocopa 2024 en Alemania, donde España se proclamó campeona. Durante ese torneo, Fabián marcó dos goles y dio dos asistencias, contribuyendo significativamente al éxito del equipo español. Además, ha comenzado la temporada 2024-2025 en gran forma, siendo clave tanto para el PSG como para la selección española.
En el partido reciente contra Suiza en Ginebra, en el que España ganó 1-4, Fabián fue el mejor jugador del equipo, marcando dos goles y dirigiendo el juego con maestría.
Alternativas: Wirtz y Rodri
Ante la casi imposibilidad de fichar a Fabián Ruiz, el Real Madrid y Ancelotti tendrán que explorar otras opciones. Dos de los nombres que suenan con más fuerza son Florian Wirtz y Rodri.
Florian Wirtz, mediapunta del Bayer Leverkusen, es uno de los talentos más prometedores de Europa, pero su fichaje no será fácil ni barato. Desde Alemania ya dan por hecho que su traspaso costaría al menos 130 millones de euros, lo que lo convierte en una operación complicada, aunque viable si el Real Madrid decide hacer una fuerte inversión.
Por otro lado, Rodri, actualmente en el Manchester City, también es una opción, y él mismo ha expresado en varias ocasiones su deseo de volver a España en algún momento.

Sin embargo, su contrato con el club inglés se extiende hasta 2027, y su fichaje tampoco sería sencillo ni económico, ya que se estima que el costo rondaría los 100 millones de euros. Además, todo dependerá de la situación legal del Manchester City, que enfrenta 130 denuncias por irregularidades económicas, lo que podría afectar su capacidad de retener a sus estrellas si es sancionado.
Aunque Ancelotti ha dejado claro que su primera opción para reforzar el centro del campo es Fabián Ruiz, la situación contractual del jugador en el PSG lo hace casi inalcanzable. Por lo tanto, el Real Madrid deberá centrarse en otros objetivos como Wirtz o Rodri, dos jugadores de alto nivel que podrían adaptarse bien al esquema del equipo y convertirse en las nuevas estrellas galácticas del club. Sin embargo, sus fichajes también dependerán de factores externos, como las sanciones al Manchester City o el elevado precio que exige el Leverkusen por Wirtz.
Real Madrid
Orgullosos del Real Madrid: Vincic evitó la remontada en Múnich
Hay que estar muy orgulloso de lo que hizo el Real Madrid. Plantó cara al todopoderoso Bayern y lo puso contra las cuerdas perdiendo la ida. Vincic y el colectivo arbitral terminaron por cargarse toda la opción. Hubo un antes y un después tras la roja que vio Eduardo Camavinga por doble amarilla – reteniendo la pelota mientras regresaba a su posición – y se consumó con los goles de Luis Díaz y de Olise. El Bayern estará en semifinales. El fútbol fue muy cruel con el Real Madrid.
La eliminatoria estaba abierta. Fue lo que avisábamos en Dinastía Blanca y lo que repetía toda la prensa internacional. El gol de Mbappé en el Bernabéu podía valer «oro» y en Múnich no estaba dicha la última palabra. Lo sabía desde Neuer hasta Kompany. Y también todo el Allianz Arena que abarrotó las gradas en busca de citarse en las semifinales de la Champions League contra el PSG.
Arbeloa optó por una táctica ultraofensiva – suicida a nivel defensivo – y quería agitar la coctelera con goles. El entrenador del Real Madrid entendió a la perfección qué es lo que pedía la serie tras caer en casa. Era Europa, era el Real Madrid, y la sensación es que quedaba un mundo. En su once dejó fuera a Camavinga y Pitarch apostando por Brahim, Bellingham, Valverde y Arda. Todos trabajaron. Del primero hasta el último. En apenas 48 segundos ya habían igualado los cuartos.
El narrador de la historia más optimista jamás podría imaginar lo que ocurriría en 1 minuto. Un error garrafal, fatal, horrible y estrepitoso de Manuel Neuer para dejársela a Arda Güler que dispararía a portería como hizo ante el Elche y se la metía al alemán desde Ankara. Esta vez desde campo contrario, aunque alejado de esa posición de gol ante el MVP del partido de ida en el Bernabéu.
Parecía que se había hecho lo más difícil, pero el Real Madrid regalaba una acción ofensiva para que marcase Pavlovic tras el lanzamiento de un córner. El Bayern puso el 1-1 mostrando reacción y demostrando que jugaba y que no se acongojaba ante el panorama. A partir de ahí, a los golpes.
Llegó otro golpe de los madridistas y de nuevo llevó el mismo sello: Arda Güler. Un disparo de falta directa que marcaría el turco volviendo a batir a Neuer – que quizá pudo hacer algo más – y que repetía el guion de mandar el partido a la prórroga en el minuto 28 del duelo en Múnich. Y nuevamente ocurrió lo mismo. Desconexión defensiva de Trent Alexander-Arnold y el Bayern mostraba que no le importaba ir al K.O contra el Real Madrid. Esta vez lo marcaba Harry Kane al que lógicamente no se le puede regalar ni un centímetro dentro del área. 2-2 en el 38′.
Antes de ir al descanso habría tiempo para un gol más. Fue madridista y fue del hombre que se fichó para momentos así y que estaba completando unos buenos primeros 45 minutos. Kylian Mbappé marcó el 2-3 para conducir de vuelta el partido al tiempo extra. Lo pudo marcar Vinicius, estrellándola previamente contra el larguero, pero el destino se lo tenía preparado al de Bondy.
En la segunda parte hubo otro partido. El Bayern optó por el fútbol control y el choque se igualó. El Real Madrid tampoco quiso ir a los golpes, pero gozó de varias oportunidades claras. La mejor la tuvo Mbappé en un remate a bocajarro que salvó Neuer. De los alemanes, prácticamente sin noticias, solo se pudo hablar cuando el árbitro decantó la balanza y se cargó la eliminatoria.
La roja a Camavinga por retener la pelota lo dilapidó todo. A partir de ahí llegó el gol de Luis Díaz y la sentencia de Olise cuando ya estaban en tromba. El Allianz, acongojado, solo pudo respirar cuando el Real Madrid se quedó con diez.
Real Madrid
La surrealista roja que vio Camavinga; Vincic eliminó al Real Madrid
Slavko Vincic le mostró la tarjeta roja a Eduardo Camavinga, de forma surrealista, dejando reducidas a la nada las opciones de remontada en Múnich.
Expulsado Camavinga. Segunda amarilla para el francés que deja con diez al Real Madrid tras 24 minutos sobre el césped. #UCL #LaCasaDelFútbol pic.twitter.com/6cFpmawyzH
— Movistar Plus+ Deportes (@MPlusDeportes) April 15, 2026
El árbitro esloveno le mostró la segunda amarilla al mediocentro francés por retener la pelota tras una falta en el centro del campo.
