Real Madrid
Arda Güler y Bellingham, tensión en pleno partido; este fue el motivo
El Real Madrid no tuvo su partido más fluido ante la Juventus. Especialmente en la primera parte, donde el equipo se mostró espeso, previsible, sin dinamismo en la circulación y con dificultades para progresar más allá del recurso del disparo lejano.
En ese contexto, una imagen llamó poderosamente la atención: una discusión a gritos entre Arda Güler y Jude Bellingham en medio del terreno de juego. Lejos de una anécdota, lo que ocurrió refleja el nivel de exigencia y autoanálisis del vestuario blanco.

Güler levantó la voz: exigencia y lectura de juego
El futbolista turco, que está ganando cada vez más peso como organizador en el esquema de Xabi Alonso, recriminó a Jude Bellingham que no respetaba las distancias entre líneas, dificultando así las líneas de pase interiores. En términos tácticos, Güler pedía una ocupación más racional de los espacios en tres cuartos para poder conectar pases verticales, algo que no estaba ocurriendo.
La bronca fue clara y visible. Arda gesticuló de forma airada, mientras señalaba hacia la zona de influencia del ‘5′. Bellingham, competitivo como pocos, respondió inicialmente con ira, pero luego asintió, entendiendo que el diagnóstico era certero.

El abrazo final: de la tensión al compañerismo
En la segunda parte, el Madrid ajustó mejor esas posiciones intermedias, apareció con mayor continuidad entre líneas y el equipo generó ocasiones más claras.
Tras el pitido final, Güler y Bellingham se fundieron en un abrazo, dejando claro que la tensión quedó en un apunte táctico más que en un problema personal. Pero el gesto deja una lectura importante: este Madrid no se conforma, ni siquiera cuando gana. La exigencia interna crece con el liderazgo de Xabi Alonso y con jóvenes que no temen corregir a un compañero si eso mejora al colectivo. Este vestuario huele a hambre. Y a títulos.
Real Madrid
Bellingham, a punto para Mallorca
Tuchel le convocó, le tuvo en la concentración y decidió no arriesgarlo ni contra Uruguay ni contra Japón. El inglés regresa a Valdebebas con los isquiotibiales intactos y el Bayern de Múnich en el horizonte.
Cuando Tuchel convocó a Bellingham para los amistosos ante Uruguay y Japón, el madridismo se echó las manos a la cabeza. Llevar a un jugador que llevaba casi dos meses lesionado, que había vuelto con solo 16 minutos en el derbi ante el Atlético, que claramente no estaba al cien por cien, parecía una temeridad innecesaria a tres semanas de los cuartos de Champions contra el Bayern.
El seleccionador inglés fue claro en rueda de prensa: «No correremos riesgos con Jude porque viene de una lesión muscular y nunca sabes qué puede pasar». Dos meses después de que Bellingham se rompiera el músculo semitendinoso de la pierna izquierda ante el Rayo Vallecano en el Bernabéu, Inglaterra decidió que no merece la pena jugársela en un amistoso. Por una vez, el Madrid y su estrella tienen los mismos intereses que la selección.
Bellingham vuelve a Valdebebas sin haber disputado un minuto con los Tres Leones, con el músculo descansado y con tiempo por delante para recuperar su mejor nivel. El primer partido del Madrid tras el parón es el 5 de abril en Mallorca. Luego viene el Bayern. Luego viene todo.
Foto: England
Real Madrid
Caso Arribas: el Real Madrid está muy atento
En el Real Madrid siguen muy de cerca la progresión de todos los futbolistas de La Fábrica y uno de los nombres propios que más llama la atención, por motivos obvios, es el de Sergio Arribas. El canterano surgido en Valdebebas, que debutó con el primer equipo hace varias temporadas, brilla en el Almería de Cristiano Ronaldo.
La leyenda madridista compró el 25% de los derechos del club de Mohamed Al-Khereiji y de SMC Group, en una fuerte inversión por la entidad andaluza. Ahora quiere montar un equipo fuerte que aspire a cotas altas en Primera como en su día pasó con el Málaga cuando él era jugador del Real Madrid.
Uno de los «patrimonios» de La Fábrica, y que más interés despertó hace un par de años, es Sergio Arribas. Subió al primer equipo con Zidane, Ancelotti también le dio la oportunidad, pero no llegó a asentarse y se buscó una salida a la élite.

Firmó por el Almería, a posteriori descendió, y ahora es la máxima estrella de LaLiga Hypermotion. Suma 20 dianas y es el líder de los almerienses en el intento de ascender de categoría – está a un punto del Racing, el cabeza de la tabla.
El Real Madrid se guarda una opción bajo la manga para firmar a Sergio Arribas o (por lo menos) para seguir con atención su futuro, si lo considera, y es ese 50% habitual de sus derechos federativos. Tiene una cláusula de 40 millones de euros y, en caso de salir del Almería, el 50% del traspaso iría a parar a las arcas del conjunto merengue.
En todo caso, eso sí, no hay ni opción de tanteo ni de recompra, por parte del Real Madrid, en caso de querer recuperar al futbolista. Es, por tanto, el propio equipo blanquirrojo el que decidirá el futuro del futbolista.
Foto: UD Almería
