Real Madrid
Arda Güler y Bellingham, tensión en pleno partido; este fue el motivo
El Real Madrid no tuvo su partido más fluido ante la Juventus. Especialmente en la primera parte, donde el equipo se mostró espeso, previsible, sin dinamismo en la circulación y con dificultades para progresar más allá del recurso del disparo lejano.
En ese contexto, una imagen llamó poderosamente la atención: una discusión a gritos entre Arda Güler y Jude Bellingham en medio del terreno de juego. Lejos de una anécdota, lo que ocurrió refleja el nivel de exigencia y autoanálisis del vestuario blanco.

Güler levantó la voz: exigencia y lectura de juego
El futbolista turco, que está ganando cada vez más peso como organizador en el esquema de Xabi Alonso, recriminó a Jude Bellingham que no respetaba las distancias entre líneas, dificultando así las líneas de pase interiores. En términos tácticos, Güler pedía una ocupación más racional de los espacios en tres cuartos para poder conectar pases verticales, algo que no estaba ocurriendo.
La bronca fue clara y visible. Arda gesticuló de forma airada, mientras señalaba hacia la zona de influencia del ‘5′. Bellingham, competitivo como pocos, respondió inicialmente con ira, pero luego asintió, entendiendo que el diagnóstico era certero.

El abrazo final: de la tensión al compañerismo
En la segunda parte, el Madrid ajustó mejor esas posiciones intermedias, apareció con mayor continuidad entre líneas y el equipo generó ocasiones más claras.
Tras el pitido final, Güler y Bellingham se fundieron en un abrazo, dejando claro que la tensión quedó en un apunte táctico más que en un problema personal. Pero el gesto deja una lectura importante: este Madrid no se conforma, ni siquiera cuando gana. La exigencia interna crece con el liderazgo de Xabi Alonso y con jóvenes que no temen corregir a un compañero si eso mejora al colectivo. Este vestuario huele a hambre. Y a títulos.
Real Madrid
Arbeloa-Mbappé: nueva guerra abierta en zona mixta
Éramos pocos y parió la abuela… Nuevo conflicto en el interior del Santiago Bernabéu, sin venir a cuento, esta vez con Álvaro Arbeloa y Kylian Mbappé como protagonistas.
El delantero francés tiró la directa en zona mixta, apareciendo por sorpresa para hablar ante los medios de comunicación, y estalló una nueva bomba.
«El míster me ha dicho que soy el cuarto delantero», aseguraba ante las televisiones con derechos presentes en la zona mixta. Luego repetía el mensaje, ante las cámaras de Dinastía Blanca, y dejaba un discurso muy contundente contra la «falta de estructura» del equipo en la segunda parte de la temporada.
«Hay que aceptar la idea del entrenador. Tengo que trabajar para ser mejor que Vini, Mastantuono y Gonzalo…“, comentaba repitiendo que estaba por debajo de los tres citados.
Unas palabras que rebotaron en la sala de prensa del Bernabéu, casi de manera simultánea, con un Arbeloa incrédulo ante la situación. Se encargó de desmentirlo al instante: «Ya me gustaría a mi tener cuatro delanteros. No sé qué decir. Ni tengo cuatro delanteros ni he dicho esa frase. No me habrá entendido bien, no sé muy bien qué decir», puntualizó.
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El fin de curso va a ser «molto longo»
Va a ser «molto longo», como diría Juanito, y es lo que se ha buscado la plantilla actual. La realidad es que quedan tres partidos de la «nada absoluta» y uno de ellos ya se superó esta noche ante el Oviedo. Goles de Gonzalo y Bellingham; ovación para Cazorla y pitada mayúscula a Mbappé.
Gonzalo García es la mejor (y única) noticia de la temporada. El delantero es una realidad, tiene gol y hace mucha falta. Algunos lo sitúan lejos del Santiago Bernabéu en verano – ante la falta de oportunidades de Arbeloa – pero el caso es para estudiarlo. Hay cosas en juego ante Oviedo, Sevilla y Athletic. Una de ellas es dar un paso al frente cuando la pelota quema y queda la nada. Fue lo que hizo el mirlo de La Fábrica.

Una noche marcada por lo de fuera, más que por lo de dentro, y en la que se habló muy poco de fútbol. El ambiente venía marcado por la división de opiniones de los socios más disgustados por el proyecto madridista y por la frialdad ante todo lo sucedido. En los prolegómenos del encuentro quedaba la foto de Florentino intercambiando opiniones con varios aficionados. Un clima de tensión apaciguado por las declaraciones del presidente en rueda de prensa.
El cenit de dicha tensión llegó cuando Vini Jr. tocaba las primeras pelotas y Mbappé (en el minuto 69) saltaba al terreno de juego. Los dos se llevaron la bronca mayúscula del respetable blanco. A diferencia de los aplausos que sí que recibieron Aurélien Tchouaméni o Dani Carvajal en los respectivos cambios.
Los aplausos a Gonzalo. Los pitos a Mbappé.
— DAZN España (@DAZN_ES) May 14, 2026
El Bernabéu se pronuncia #LALIGAenDAZN pic.twitter.com/SK5Qv99hYc
Mbappé al salir al terreno de juego tuvo una oportunidad para marcar en la primera que gozó. El francés no se libró de los pitos por todo lo acontecido durante las últimas semanas y con todo el ruido mediático que le persigue.
En el 80′ marcó Jude Bellingham y finiquitó el partido también acallando los leves pitidos que recibió por parte del madridismo presente. El inglés se la ajustó a Escandell y puso la rubrica anotando el 2-0.
