Vinicius Júnior fue sustituido en el minuto 73 para dar entrada a Rodrygo Goes en el Clásico del Bernabéu. Un cambio que, a priori, era pieza por pieza y que el de Río de Janeiro no entendió en absoluto.

Xabi Alonso señalaba a Vini, de manera permanente, y Vinicius, como si la cosa no fuese con él, repetía «¿Yo?», «¿Yo?», para mostrar su disconformidad. A paso firme, muy cabreado, se iba retirando del Clásico. Diez minutos después regresó al banquillo.

Una vez lo confirmó la tablilla, el carioca se fue soltando todo tipo de improperios por la boca y lejos de saludar a Xabi, muy caliente, se fue directo a vestuarios dejando una imagen muy destacable del Clásico.