Padre e hijo, deportivamente hablando, se volvieron a ver las caras en Europa. José Mourinho, el maestro, y Álvaro Arbeloa, el alumno.

Así fue el saludo entre ambos en la bocana de vestuarios del Estadio Da Luz en Lisboa. De manera muy efusiva, cariñosa, y a su vez muy emotiva en la que ambos compartieron un pequeño instante de reflexión.

El abrazo de Mou y Arbeloa