Baloncesto
Baño de masas para los campeones: los discursos en la Puerta del Sol
El Real Madrid celebró su temporada histórica, tras ganar un triplete, y se dio un baño de masas con los madridistas presentes por las calles de la capital española.
Sergio Llull y Rudy Fernández fueron los primeros en tomar la palabra, tras ofrecer la Liga ACB a Ayuso en el interior y antes de dirigirse al Ayuntamiento con Almeida. «Muchísimas gracias por todo lo que me habéis dado y también al equipo. Es una despedida, pero no es un adiós. Ahora estaré al otro lado animando al equipo, sois una familia para mí y Hala Madrid siempre», apuntó Rudy Fernández ante el clamor del madridismo.
«Intentaremos hacer lo mejor el año que viene», dijo Tavares confirmando su renovación.
«A recargar energía para el año que viene, gracias a todos», comentó Facundo Campazzo en la Puerta del Sol en su particular discurso. Al igual que Dzanan Musa.
«Ha sido un año espectacular, gracias a todos, y Hala Madrid», aseguró el Chacho sin dar pistas sobre su futuro más inmediato tras ganar la Liga Endesa.
Baloncesto
El Real Madrid tumba al Andorra y sigue intratable en Liga
Hay partidos que, más allá del marcador, revelan la estructura interna de un equipo. El triunfo del Real Madrid ante MoraBanc Andorra (97‑90) pertenece a esa categoría: un ejercicio de resistencia, ajuste y jerarquía que explica por qué el conjunto blanco gobierna la Liga con una autoridad que trasciende lo estadístico. En un calendario marcado por la inminente semana decisiva de Euroliga, el equipo de Scariolo volvió a demostrar que su identidad competitiva no entiende de contextos ni excusas.
El encuentro comenzó con una versión irreconocible del Real Madrid: desajustado atrás, sin ritmo ofensivo y superado por la energía de un Andorra que llegó a dominar por 17 puntos al descanso. Lejos de ser un accidente, fue un recordatorio de la exigencia que supone competir en dos frentes de máximo nivel. Scariolo, consciente de lo que se avecina en Europa, reservó a Maledon, Abalde y Lyles, lo que obligó al equipo a reinventarse sobre la marcha.
El giro del partido llegó tras el descanso. En apenas 21 minutos, el Real Madrid firmó un parcial acumulado de 63‑30, una cifra que no solo habla de acierto, sino de control emocional y lectura táctica. El equipo ajustó líneas defensivas, aceleró el ritmo y encontró ventajas interiores y exteriores con una naturalidad que solo poseen los conjuntos con una identidad consolidada.
En ese tramo emergieron tres nombres propios: Len, dominante en ambos aros, imponiendo físico y presencia. Tavares, que volvió a ser un eje estructural más que un simple pívot. Feliz, cuya energía y agresividad ofensiva cambiaron la temperatura del partido.
No fue una reacción impulsiva, sino un proceso: el Madrid volvió a su plan, a su baloncesto, a su jerarquía y sumó, con ello, la undécima victoria seguida a nivel doméstico.
Foto: Víctor Carretero – Real Madrid
