Real Madrid
Bellingham se confirma como el nuevo Rey del fútbol mundial
Jude Bellingham ha duplicado su valor desde que fichó por el Real Madrid hace 4 meses. El club blanco lo fichó en verano del Borussia Dortmund por 100 millones de euros más 30 por objetivos.
En estos cuatro meses, su valor actual es de 180 millones de euros, 50 millones más que cuando llegó al Real Madrid, un récord que ningún jugador había conseguido antes.
Según Transfermarkt, el único jugador que ha aumentado su valor de mercado ha sido el jugador inglés, y se iguala a Mbappé y Haaland, que también tienen un valor de 180 millones de euros. Detrás de ellos tres están Vinícius con 150, Bukayo Saka con 120 y Jamal Musiala con 110.
Temporadón
Jude Bellingham está teniendo una gran temporada. En los 20 partidos que ha disputado, ha marcado 17 goles y ha dado 6 asistencias. En lo que lleva como jugador blanco, ya es un auténtico líder tanto dentro como fuera del campo.
Con su carácter humilde, se ha ganado a sus compañeros, empleados del club y aficionados. El inglés siempre está dispuesto con una sonrisa en la cara, atendiendo a los aficionados que le piden una foto o un autógrafo.

Esta temporada ha logrado sus mejores registros goleadores de su carrera. La temporada pasada en la Bundesliga marcó 14 goles en 42 partidos y dio 11 asistencias. Esto le valió para ser elegido el mejor jugador de la Bundesliga.
También ha ganado este año el premio Kopa como el mejor jugador joven de Europa y el Golden Boy como el mejor jugador del mundo menor de 21 años. Estamos ante el futuro Balón de Oro del próximo año si sigue con este rendimiento.
Foto: Transfermarkt
Real Madrid
Un último golpe de orgullo
El Real Madrid ya cuenta los días para que se termine la temporada. Una temporada en la que ha habido muchas –tal vez demasiadas- sombras, y pocas –excesivamente pocas- luces. Por segundo año consecutivo, con un año en blanco. Algo tan alarmante como poco habitual.
Descolgados en LaLiga desde hace varias jornadas, fuera de la Copa del Rey a primeras de cambio, y eliminados de la Champions League en cuartos de final, en una eliminatoria que fue, precisamente, uno de los pocos resquicios de ese Real Madrid que peleaba hasta el final independientemente de las circunstancias.
La afición solo pide orgullo al Real Madrid
Ahora, el Real Madrid afronta estas últimas semanas sin absolutamente nada que ganar y con mucho que perder. De hecho, algunos incluso han preferido pasar página y centrarse en la siguiente campaña, previo paso por unas cuestionables vacaciones para llegar a tope al Mundial.
Sin embargo, lo de que no hay nada que perder, también es algo relativo. No hay títulos, no hay récords, y no hay ningún tipo de gloria que se pueda llevar a La Casa Blanca de aquí a principios de junio. Pero sí hay algo que ha caracterizado los casi 125 años de historia del conjunto blanco: orgullo.
Un orgullo que salvaguardó Vinicius Jr., uno de los sospechosos habituales en este ámbito, el pasado fin de semana en el Benito Villamarín. Su doblete ante el Betis, y más allá de eso, su empeño en no rendirse ni cuando la situación parece invitar a ello, evitó al Real Madrid pasar un bochorno histórico este domingo en el Camp Nou.
Un Camp Nou y un Barça que se relamían ante la posibilidad de disfrutar de un pasillo del máximo rival en su feudo. No por respeto al campeón, sino por la necesidad de humillar al Real Madrid que siempre ha formado parte de su ADN. Aunque ellos no siempre hayan respetado las costumbres que ahora consideran sagradas.
Sin embargo, ni siquiera el empuje de Vini terminó de despejar todos los posibles escenarios en los que el Real Madrid vuelva a vivir un momento histórico para su historia este domingo. Y es que al Barça le vale el empate para celebrar el alirón frente al conjunto blanco. Una gesta que se encargarían de recordar, probablemente, hasta el fin de los tiempos.
Ahora, para el Real Madrid, no hay nada en juego. No lo hay en lo relativo a títulos, ni de ningún tipo de premio tangible, ni colectivo ni individual. Sin embargo, a la vez, hay mucho en juego: el orgullo de recordar por qué el Real Madrid lleva 124 años siendo el Real Madrid.
El más claro ejemplo es Zinedine Zidane, una de esas deidades que entendió lo que significa el Real Madrid prácticamente en tiempo récord. Como entrenador, en 2016 y en 2018 visitó el Camp Nou con LaLiga prácticamente perdida. Y los Piqué y compañía ya se relamían ante la posibilidad de humillar al conjunto blanco sin nada en juego.
Nada más lejos de la realidad. En mayo de 2016, el Real Madrid dio un golpe sobre la mesa llevándose los tres puntos del Camp Nou a pesar de no jugarse nada. Y en mayo de 2018, solo el histórico Hernández Hernández pudo evitar que el Real Madrid repitiera la gesta al no ver una falta sobre Varane en el gol de Messi y al no ver tampoco uno de los penaltis más claros de la historia de LaLiga sobre Marcelo.
En aquellos encuentros, el Real Madrid no se jugaba nada, y sin embargo terminó ganando por un orgullo que siempre ha caracterizado su ADN. Ahora, este Real Madrid se juega el mismo orgullo por el que la generación anterior luchó hasta el último aliento. Solo los futbolistas actuales sabrán si quieren honrar a la mejor generación de la historia del conjunto blanco… o pasar a la historia como una más.
Real Madrid
Tensión en el vestuario del Real Madrid por el comportamiento reciente de Mbappé
La situación de Kylian Mbappé dentro del vestuario del Real Madrid atraviesa su momento más delicado desde su llegada. Según la información que manejan en L’Equipe, el delantero francés ha mostrado en las últimas semanas una actitud considerada “demasiado individualista”, lo que ha generado malestar interno.
Diversos miembros de la plantilla consideran que Mbappé ha priorizado acciones personales por encima del juego colectivo en los últimos partidos y entrenamientos. Esta percepción ha ido creciendo y ha provocado incomodidad en parte del grupo.

Dentro del vestuario existe la idea de que Mbappé está recibiendo demasiados privilegios en comparación con el resto de la plantilla.
Además, su actitud hacia un miembro del personal en un entrenamiento reciente fue interpretada como irrespetuosa, lo que aumentó el malestar. A esto se suma que Mbappé llegó 40 minutos tarde a una comida del equipo, un gesto que no sentó bien entre los jugadores más veteranos.
A pesar del clima tenso, Mbappé mantiene buena relación con los futbolistas franceses del equipo, con quienes sigue teniendo un vínculo cercano tanto dentro como fuera del campo.

You must be logged in to post a comment Login