Baloncesto
Brilla y se despide del Madrid, Chus Mateo se queda sin su otro galáctico
Chus Mateo lo tiene en la lista de posibles fichajes, pese a que no ha vivido un buen 2023 por unas u otras razones.
Esa es la realidad, el camino de Usman Garuba en la NBA no ha sido el soñado. Después de ser uno de los jugadores más destacados en el Madrid de Pablo Laso, donde triunfó e incluso destacó en la Euroleague, el de Azuqueca de Henares decidió marcharse a la liga norteamericana con los Houston Rockets, donde no tuvo mucho protagonismo y jugó más en las ligas de desarrollo que en la NBA.
Este verano se quedó sin equipo y estuvo a punto de fichar por el Real Madrid, siendo el gran deseo de Chus Mateo.
Otra oportunidad
Sin embargo, al final le llegó la oferta de los Warriors, y Garuba firmó porque quiere triunfar en la mejor liga del mundo. Actualmente, está jugando con el filial de los Warriors en la Liga de desarrollo, donde está teniendo un gran rendimiento.
En su último partido, Garuba anotó 18 puntos, capturó 10 rebotes y dio 5 asistencias. Por este motivo, los Warriors quieren subirlo al primer equipo e incluirlo en la rotación. Sus destacadas actuaciones en la G League hacen que el técnico de los Warriors quiera darle una oportunidad, cerrándole así las puertas definitivamente al Real Madrid.
Era (y sigue siendo) uno de los grandes deseos de Chus Mateo para reforzar el equipo la próxima temporada, pero si Garuba sigue con este rendimiento, será imposible ficharlo. Habrá que esperar para ver cómo le va en estos próximos meses en la NBA a la Pantera de Azuqueca.
Foto: Dani Sánchez (As)
Baloncesto
El Real Madrid tumba al Andorra y sigue intratable en Liga
Hay partidos que, más allá del marcador, revelan la estructura interna de un equipo. El triunfo del Real Madrid ante MoraBanc Andorra (97‑90) pertenece a esa categoría: un ejercicio de resistencia, ajuste y jerarquía que explica por qué el conjunto blanco gobierna la Liga con una autoridad que trasciende lo estadístico. En un calendario marcado por la inminente semana decisiva de Euroliga, el equipo de Scariolo volvió a demostrar que su identidad competitiva no entiende de contextos ni excusas.
El encuentro comenzó con una versión irreconocible del Real Madrid: desajustado atrás, sin ritmo ofensivo y superado por la energía de un Andorra que llegó a dominar por 17 puntos al descanso. Lejos de ser un accidente, fue un recordatorio de la exigencia que supone competir en dos frentes de máximo nivel. Scariolo, consciente de lo que se avecina en Europa, reservó a Maledon, Abalde y Lyles, lo que obligó al equipo a reinventarse sobre la marcha.
El giro del partido llegó tras el descanso. En apenas 21 minutos, el Real Madrid firmó un parcial acumulado de 63‑30, una cifra que no solo habla de acierto, sino de control emocional y lectura táctica. El equipo ajustó líneas defensivas, aceleró el ritmo y encontró ventajas interiores y exteriores con una naturalidad que solo poseen los conjuntos con una identidad consolidada.
En ese tramo emergieron tres nombres propios: Len, dominante en ambos aros, imponiendo físico y presencia. Tavares, que volvió a ser un eje estructural más que un simple pívot. Feliz, cuya energía y agresividad ofensiva cambiaron la temperatura del partido.
No fue una reacción impulsiva, sino un proceso: el Madrid volvió a su plan, a su baloncesto, a su jerarquía y sumó, con ello, la undécima victoria seguida a nivel doméstico.
Foto: Víctor Carretero – Real Madrid

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