Real Madrid
Los brotes verdes de la crisis del Real Madrid de Xabi
Que al Real Madrid se le está haciendo largo el otoño es algo que, con los resultados en la mano, ha quedado bastante claro. Con tan solo 2 victorias en los últimos 8 partidos, el bache que atraviesa el conjunto blanco hace tiempo que se convirtió en un muro casi insalvable en la carretera.
Tal fue así que, durante esta semana, muchos hablaron de que el puesto de Xabi estaba al límite después de la mala racha de derrotas, poniendo como fecha límite el encuentro ante el Manchester City en el Santiago Bernabéu. Sin embargo, ese tampoco fue el encuentro del despertar blanco. Y aun así, Xabi sigue sentado en el banquillo.
Los brotes verdes de la derrota ante el City, el último hilo de esperanza
A modo resultadista, la derrota ante el City fue una piedra más en el tortuoso camino que el conjunto blanco ha cosechado a lo largo de estos dos últimos meses. Y desde el punto de vista puramente futbolístico, en análisis puede concluir en que un City bastante pobre ofreció suficiente para ganar en el Bernabéu. Sin embargo, a pesar de ello, existen también algunos pequeños, pero existentes, brotes verdes que dan a entender esos síntomas de mejoría.
Lo que sí se notó incluso antes del pitido inicial fue una consigna de conjura que desvió el foco de atención. Desde la misma rueda de prensa previa al encuentro, protagonizada por Aurelién Tchouaméni, el cambio de signo fue claro, con una plantilla que ahora, lejos de poner el foco en el entrenador, puso la mira sobre el rendimiento sobre el verde, y no sobre la figura del banquillo.
Un cambio de actitud que se pudo atisbar sobre el propio verde del Santiago Bernabéu. Desde el minuto uno, la actitud global se sintió a un mundo de distancia de lo vivido ante el Celta. Una actitud que, desde el primer minuto de partido, se tradujo en un encuentro muy distinto al liguero.
Y con ello, los resultados llegaron: el conjunto blanco dominó, se adelantó en el marcador… y las tuvo de todos los colores para ampliar la ventaja. Sin embargo, los fallos de cara a puerta se pagan, y más aún en una competición como la Champions League, y en dos simples pero acertados zarpazos, el City le dio la vuelta al marcador.
El conjunto blanco siguió intentándolo, pero siguió sin acierto. Y en la segunda mitad embotelló a un City que terminó encerrado en su área y pidiendo la hora. Y le funcionó, porque al final terminó llevándose los tres puntos a Inglaterra. Y a la conclusión del encuentro, los jugadores recibieron una gran pitada –y merecida-, pero la sensación dejaba entrever que algo había cambiado.
Además de esto, en el encuentro ante el City dieron un paso adelante los menos habituales. Rodrygo firmó una actuación estelar que recordó a la de ese delantero por el que se peleó media Europa. Y cómo no, por la banda derecha. Gonzalo demostró a Xabi que, pese a la falta de minutos, tiene un delantero de garantías. Y Endrick, que en su primer toque al balón lo estrelló en el larguero, demostró que hay un futbolista mucho más allá de los últimos minutos.
El resultado no cambió, pero la actitud sí. Y si bien en un club del calibre del Real Madrid eso no es suficiente, no cabe duda de que se trata del primer paso para encontrar una mejoría. Es evidente que no es una mejora suficiente para que Xabi vea garantizada su continuidad, pero todo dependerá de si esos brotes verdes continúan surgiendo… o han sido un mero espejismo.
Real Madrid
Bellingham, a punto para Mallorca
Tuchel le convocó, le tuvo en la concentración y decidió no arriesgarlo ni contra Uruguay ni contra Japón. El inglés regresa a Valdebebas con los isquiotibiales intactos y el Bayern de Múnich en el horizonte.
Cuando Tuchel convocó a Bellingham para los amistosos ante Uruguay y Japón, el madridismo se echó las manos a la cabeza. Llevar a un jugador que llevaba casi dos meses lesionado, que había vuelto con solo 16 minutos en el derbi ante el Atlético, que claramente no estaba al cien por cien, parecía una temeridad innecesaria a tres semanas de los cuartos de Champions contra el Bayern.
El seleccionador inglés fue claro en rueda de prensa: «No correremos riesgos con Jude porque viene de una lesión muscular y nunca sabes qué puede pasar». Dos meses después de que Bellingham se rompiera el músculo semitendinoso de la pierna izquierda ante el Rayo Vallecano en el Bernabéu, Inglaterra decidió que no merece la pena jugársela en un amistoso. Por una vez, el Madrid y su estrella tienen los mismos intereses que la selección.
Bellingham vuelve a Valdebebas sin haber disputado un minuto con los Tres Leones, con el músculo descansado y con tiempo por delante para recuperar su mejor nivel. El primer partido del Madrid tras el parón es el 5 de abril en Mallorca. Luego viene el Bayern. Luego viene todo.
Foto: England
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Caso Arribas: el Real Madrid está muy atento
En el Real Madrid siguen muy de cerca la progresión de todos los futbolistas de La Fábrica y uno de los nombres propios que más llama la atención, por motivos obvios, es el de Sergio Arribas. El canterano surgido en Valdebebas, que debutó con el primer equipo hace varias temporadas, brilla en el Almería de Cristiano Ronaldo.
La leyenda madridista compró el 25% de los derechos del club de Mohamed Al-Khereiji y de SMC Group, en una fuerte inversión por la entidad andaluza. Ahora quiere montar un equipo fuerte que aspire a cotas altas en Primera como en su día pasó con el Málaga cuando él era jugador del Real Madrid.
Uno de los «patrimonios» de La Fábrica, y que más interés despertó hace un par de años, es Sergio Arribas. Subió al primer equipo con Zidane, Ancelotti también le dio la oportunidad, pero no llegó a asentarse y se buscó una salida a la élite.

Firmó por el Almería, a posteriori descendió, y ahora es la máxima estrella de LaLiga Hypermotion. Suma 20 dianas y es el líder de los almerienses en el intento de ascender de categoría – está a un punto del Racing, el cabeza de la tabla.
El Real Madrid se guarda una opción bajo la manga para firmar a Sergio Arribas o (por lo menos) para seguir con atención su futuro, si lo considera, y es ese 50% habitual de sus derechos federativos. Tiene una cláusula de 40 millones de euros y, en caso de salir del Almería, el 50% del traspaso iría a parar a las arcas del conjunto merengue.
En todo caso, eso sí, no hay ni opción de tanteo ni de recompra, por parte del Real Madrid, en caso de querer recuperar al futbolista. Es, por tanto, el propio equipo blanquirrojo el que decidirá el futuro del futbolista.
Foto: UD Almería
