Baloncesto
Cambio drástico en el plan de Chus Mateo, ya tiene «fichaje»
Chus Mateo maneja un cambio de planes; ya tiene fichaje de cara a la Supercopa de España, según apuntan en Onda Madrid.
Usman Garuba, uno de los fichajes estrella del Real Madrid de baloncesto esta temporada tras su regreso de la NBA, podría protagonizar un sorprendente cambio de planes.
Inicialmente, se informó que Garuba estaría de baja entre seis y ocho semanas debido a una lesión por estrés en su pie izquierdo, lo que parecía descartarlo para la Supercopa de España. Sin embargo, según el periodista Carlos Sánchez Blas, la situación ha dado un giro radical.
La evolución favorable de su lesión ha abierto la posibilidad de que Garuba viaje con el equipo a Murcia y participe en el torneo, donde el Real Madrid se enfrentará al FC Barcelona el 21 de septiembre en las semifinales. Aunque en un principio no se esperaba que pudiera participar, su estado físico ha mejorado lo suficiente como para que los doctores del club evalúen si está en condiciones de jugar.
Chus Mateo ya tiene fichaje sorpresa
La decisión final sobre su inclusión en el partido se tomará en el último entrenamiento, justo el día anterior al encuentro. Dependiendo de cómo se sienta Garuba, podría ser el «fichaje sorpresa» que Chus Mateo necesita para reforzar el juego interior del equipo en un partido crucial contra su eterno rival.
Si Garuba finalmente puede participar, sería un gran refuerzo para el Real Madrid, que busca imponerse en la Supercopa y comenzar la temporada con un título.
Foto: Real Madrid
Baloncesto
El Real Madrid tumba al Andorra y sigue intratable en Liga
Hay partidos que, más allá del marcador, revelan la estructura interna de un equipo. El triunfo del Real Madrid ante MoraBanc Andorra (97‑90) pertenece a esa categoría: un ejercicio de resistencia, ajuste y jerarquía que explica por qué el conjunto blanco gobierna la Liga con una autoridad que trasciende lo estadístico. En un calendario marcado por la inminente semana decisiva de Euroliga, el equipo de Scariolo volvió a demostrar que su identidad competitiva no entiende de contextos ni excusas.
El encuentro comenzó con una versión irreconocible del Real Madrid: desajustado atrás, sin ritmo ofensivo y superado por la energía de un Andorra que llegó a dominar por 17 puntos al descanso. Lejos de ser un accidente, fue un recordatorio de la exigencia que supone competir en dos frentes de máximo nivel. Scariolo, consciente de lo que se avecina en Europa, reservó a Maledon, Abalde y Lyles, lo que obligó al equipo a reinventarse sobre la marcha.
El giro del partido llegó tras el descanso. En apenas 21 minutos, el Real Madrid firmó un parcial acumulado de 63‑30, una cifra que no solo habla de acierto, sino de control emocional y lectura táctica. El equipo ajustó líneas defensivas, aceleró el ritmo y encontró ventajas interiores y exteriores con una naturalidad que solo poseen los conjuntos con una identidad consolidada.
En ese tramo emergieron tres nombres propios: Len, dominante en ambos aros, imponiendo físico y presencia. Tavares, que volvió a ser un eje estructural más que un simple pívot. Feliz, cuya energía y agresividad ofensiva cambiaron la temperatura del partido.
No fue una reacción impulsiva, sino un proceso: el Madrid volvió a su plan, a su baloncesto, a su jerarquía y sumó, con ello, la undécima victoria seguida a nivel doméstico.
Foto: Víctor Carretero – Real Madrid
