Para contar esta historia, tenemos que remontarnos casi cuatro años atrás. Concretamente, hasta el 20 de abril de 2022, cuando Karim Benzema, en un partido de Liga, falló dos penaltis ante el Osasuna. Una actuación muy criticada por muchos en un momento clave para un Real Madrid que se jugaba media temporada pocos días después en Mánchester.
Con todo, el conjunto blanco viajó a Mánchester, y se disputó en el Etihad un partido que pasaría a la historia de la Champions League. El encuentro acabó 4-3 para los citizens. Pero la clave la tuvo Benzema: seis días después de su doble fallo, tuvo otro penalti a su favor. Lejos de achantarse, asumió responsabilidad, batió a Ederson a lo Panenka, y puso la primera piedra de la histórica remontada que se consumaría en el Bernabéu.
Vini demuestra el carácter de las grandes estrellas
Ahora, volvemos casi al presente. No al día de hoy, sino a una semana atrás. Pero ahora, ponemos el foco en el ‘7’ en lugar de en el ‘9’. Vini Jr. firma una actuación estelar en casa ante el City: da una asistencia, desequilibra el encuentro, e incluso provoca un penalti. Sin embargo, al igual que le pasó a Karim ante el Osasuna, se encontró con Donnaruma en el camino a la gloria.
Un hecho que sirvió a más de uno para lanzar a Vini a los leones. Pero como ha demostrado desde que llegó al Real Madrid, además de fútbol, le sobra carácter. Y en la noche de ayer volvió a saltar al césped del Etihad, volvió a ser el mejor, y en veinte minutos ya había provocado un penalti y una expulsión que encarrilaban la eliminatoria para los blancos.
Muchos se llevaron a la cabeza cuando tomó el balón y se dirigió al punto de penalti. Otros tantos, pensaron que se achantaría ante las críticas recibidas solo seis días atrás. Nada más lejos de la realidad: lanzó, marcó y dedicó una celebración a aquellos que un año atrás lo llamaban llorón tras el robo del Balón de Oro.
Y más allá de eso, anoche Vini no firmó, ni de lejos, su mejor actuación en Europa. Lideró, regateó y desbordó, pero le faltó acierto de cara a portería. Y aún así, voló de vuelta a Madrid con el MVP del partido y dos goles en su haber que bien podrían haber sido cuatro. Porque así es como se dimensiona el peso de las grandes estrellas.
Porque Vini no es solo lo que resuelve, sino lo que genera. Y en una noche como la de ayer, en un partido en el que no estuvo especialmente fino, eso fue más que suficiente para volver a sembrar el terror en Europa una noche más. Otra de tantas que suma a su lista y que lo elevan un paso más alto en su dictadura del terror por los campos europeos.
Con el doblete de ayer, Vini suma ya 34 goles en Champions League con el Real Madrid. Esta cifra puede no parecer espectacular de primeras, pero sí al ponerla en contexto: está a solo 1 gol de Puskás, a 14 de Di Stéfano, y a 22 de Raúl, tercer máximo goleador de la historia. Palabras mayores para el ‘7’.
Ahora bien, el dato verdaderamente espectacular llega al comprobar los máximos goleadores y/o asistentes en fase eliminatoria de la Champions League en la última década. Una lista en la que, para sorpresa de muchos, Vinícius lídera con 28 goles y asistencias, cuatro por delante del segundo clasificado: Lewandowski.
Deja atrás nombres de leyendas como Messi, Cristiano o Benzema, pero también de sus competidores directos, como Haaland y Mbappé. Pero hay un aspecto que hace esta estadística aún más espectacular: las cifras empiezan a contar desde la temporada 2015/16… y la primera temporada de Vini en Europa fue la 2018/19. Tres temporadas menos que el resto y, aun así, por encima de todos los demás.
El partido de ayer es el claro reflejo de lo que es Vini: en una noche que estuvo lejos de ser de sus mejores, volvió a ser el mejor. Ya no se leen tweets. Ya no se escuchan risas. Ya no se soportan burlas. Solo se atisba el silencio sepulcral de quienes saben que el Modo Mr. Champions de Vini ha vuelto. Ahora, a ver quién es capaz de pararle.
