Baloncesto
Chus Mateo no cuenta con él y se va, adiós confirmado al Real Madrid
Yabusele no será la única baja del Real Madrid de Chus Mateo en el tramo final de mercado de fichajes; hay otro que se va este mismo verano.
Nueva salida importante en la cantera del Real Madrid, que está viviendo un verano caótico con varias fugas de jóvenes promesas a la NCAA, como las de Diagne e Igor Demin. Ahora, se suma la marcha de Mitar Bosnjakovic, quien acaba de firmar por el Partizan de Belgrado, donde tendrá la oportunidad de disputar minutos en la EuroLeague.
Mitar Bosnjakovic llegó al Real Madrid en la temporada 2021-2022 y se ha formado junto a talentos como Hugo González, Igor Demin y Diagne. Fue uno de los jugadores más destacados en la última final de la EuroLeague Junior, donde anotó 18 puntos, siendo fundamental en la victoria del Real Madrid. Su actuación junto a Hugo González, quien fue elegido MVP de la final, dejó una gran impresión.
Un verano de salidas en el Real Madrid de Chus Mateo
Con la salida de Bosnjakovic al Partizan, se cierra un verano complicado para la cantera del Real Madrid. El jugador rechazó una oferta de la NCAA para unirse al equipo serbio, lo que refuerza aún más la EuroLeague y debilita a la cantera madridista.
Además, el próximo en dejar el club podría ser Yabusele, quien tiene una oferta para regresar a la NBA con los Philadelphia 76ers. El traspaso podría cerrarse en los próximos días por unos 2,5 millones de euros.
Foto: ACB Photo
Baloncesto
El Real Madrid tumba al Andorra y sigue intratable en Liga
Hay partidos que, más allá del marcador, revelan la estructura interna de un equipo. El triunfo del Real Madrid ante MoraBanc Andorra (97‑90) pertenece a esa categoría: un ejercicio de resistencia, ajuste y jerarquía que explica por qué el conjunto blanco gobierna la Liga con una autoridad que trasciende lo estadístico. En un calendario marcado por la inminente semana decisiva de Euroliga, el equipo de Scariolo volvió a demostrar que su identidad competitiva no entiende de contextos ni excusas.
El encuentro comenzó con una versión irreconocible del Real Madrid: desajustado atrás, sin ritmo ofensivo y superado por la energía de un Andorra que llegó a dominar por 17 puntos al descanso. Lejos de ser un accidente, fue un recordatorio de la exigencia que supone competir en dos frentes de máximo nivel. Scariolo, consciente de lo que se avecina en Europa, reservó a Maledon, Abalde y Lyles, lo que obligó al equipo a reinventarse sobre la marcha.
El giro del partido llegó tras el descanso. En apenas 21 minutos, el Real Madrid firmó un parcial acumulado de 63‑30, una cifra que no solo habla de acierto, sino de control emocional y lectura táctica. El equipo ajustó líneas defensivas, aceleró el ritmo y encontró ventajas interiores y exteriores con una naturalidad que solo poseen los conjuntos con una identidad consolidada.
En ese tramo emergieron tres nombres propios: Len, dominante en ambos aros, imponiendo físico y presencia. Tavares, que volvió a ser un eje estructural más que un simple pívot. Feliz, cuya energía y agresividad ofensiva cambiaron la temperatura del partido.
No fue una reacción impulsiva, sino un proceso: el Madrid volvió a su plan, a su baloncesto, a su jerarquía y sumó, con ello, la undécima victoria seguida a nivel doméstico.
Foto: Víctor Carretero – Real Madrid
