Baloncesto
Chus Mateo: «No es fácil optar a dos Euroligas consecutivas»
Chus Mateo habló a pocos días de la Final Four, en el Media Day del Real Madrid, e hizo balance sobre la posibilidad de ganar la Duodécima.
“La presión es la que nos pongamos nosotros. Sabemos que ganar una Euroliga es muy difícil, pero tenemos opciones, las mismas que los otros tres participantes. No pensamos más allá de la semifinal, que es la que te da opción de luchar por el título. Haremos todo lo posible por doblegar al Olympiacos y queremos escribir una página muy bonita en la historia del club”.
“Los dos equipos mantenemos el mismo estilo. Ellos son un equipo aguerrido, que pelea al máximo y nunca se da por vencido. Es super sólido. Nosotros tenemos un estilo diferente, pero con nuestro sello y estilo».
«Campazzo nos ha dado un plus de ferocidad, de hambre, que ya teníamos, pero ha incrementado las ganas de ganar. Son dos estilos muy dispares, pero ambos somos equipos campeones. Todos los participantes han ganado alguna vez este torneo, que es de máximo nivel”.
“Son un equipo inquebrantable en defensa. Lleva los partidos a pocas posesiones y no te permite licencias ofensivas. A nosotros nos gusta jugar fluido y alegre y querrán que no despleguemos nuestras virtudes. Si algo tienen es solidez defensiva y conseguir que el juego se ralentice y que el rival no encuentre ventajas. Es un club extraordinario y campeón. Los clubes los hacen las personas y está integrado por buenas personas. Bartzokas es el alma del equipo y un líder absoluto. Es un espejo en el que mirarme y un caballero dentro de la pista. Ha dado la impronta y personalidad a este club. Siempre vuelven al partido aunque vayan abajo”.
“Contra el Olympiacos no vamos a llegar a los 100 puntos y habrá que pelear cada balón. La defensa es clave para ganar el campeonato y nos ha traído hasta aquí. La defensa, el rebote y el ataque van a ser claves si queremos ganar. El Olympiacos tiene muy buenos jugadores en posiciones interiores y compite muy bien ahí porque tiene recursos. No vamos a descubrirles y tienen jugadores que generan. Tienen sus armas y nosotros las nuestras”.
“Dice mucho de nuestro club, que tiene muchas ganas de seguir ganando. No paramos de ser ambiciosos. Se dio en 2018 y fue extraordinario. Fuimos los únicos en poder hacerlo y ojalá lo podamos repetir. Dice mucho del ADN del Real Madrid. Ancelotti es el mejor entrenador que podía tener el Real Madrid. Es una maravilla cómo lleva el vestuario y su capacidad de reacción. Nos llevamos muy bien y les deseo lo mejor”.
“No es fácil optar a dos Euroligas seguidas. Somos el único equipo en disposición de hacerlo y eso dice mucho del trabajo de estos dos años. Ese reto hará que nos dejemos la piel. Ya hemos ganado dos consecutivas y queremos volver a hacerlo. Yo sólo pienso en el día a día y trabajar. Hubo mucho ruido alrededor, pero seguimos trabajando. Estoy contento con el trabajo realizado”.
«Poirier ha sido diferencial en muchos partidos y a Tavares no lo vamos a descubrir ahora: es determinante para nosotros y para el rival. Estoy encantado con ellos y me alegro mucho por los dos. Ojalá les salga una gran Final Four y nos puedan llevar a lo más alto”.
Foto: Real Madrid
Baloncesto
El Real Madrid tumba al Andorra y sigue intratable en Liga
Hay partidos que, más allá del marcador, revelan la estructura interna de un equipo. El triunfo del Real Madrid ante MoraBanc Andorra (97‑90) pertenece a esa categoría: un ejercicio de resistencia, ajuste y jerarquía que explica por qué el conjunto blanco gobierna la Liga con una autoridad que trasciende lo estadístico. En un calendario marcado por la inminente semana decisiva de Euroliga, el equipo de Scariolo volvió a demostrar que su identidad competitiva no entiende de contextos ni excusas.
El encuentro comenzó con una versión irreconocible del Real Madrid: desajustado atrás, sin ritmo ofensivo y superado por la energía de un Andorra que llegó a dominar por 17 puntos al descanso. Lejos de ser un accidente, fue un recordatorio de la exigencia que supone competir en dos frentes de máximo nivel. Scariolo, consciente de lo que se avecina en Europa, reservó a Maledon, Abalde y Lyles, lo que obligó al equipo a reinventarse sobre la marcha.
El giro del partido llegó tras el descanso. En apenas 21 minutos, el Real Madrid firmó un parcial acumulado de 63‑30, una cifra que no solo habla de acierto, sino de control emocional y lectura táctica. El equipo ajustó líneas defensivas, aceleró el ritmo y encontró ventajas interiores y exteriores con una naturalidad que solo poseen los conjuntos con una identidad consolidada.
En ese tramo emergieron tres nombres propios: Len, dominante en ambos aros, imponiendo físico y presencia. Tavares, que volvió a ser un eje estructural más que un simple pívot. Feliz, cuya energía y agresividad ofensiva cambiaron la temperatura del partido.
No fue una reacción impulsiva, sino un proceso: el Madrid volvió a su plan, a su baloncesto, a su jerarquía y sumó, con ello, la undécima victoria seguida a nivel doméstico.
Foto: Víctor Carretero – Real Madrid
