Real Madrid
Las consecuencias de la debacle de Lisboa
El Real Madrid llegaba a Lisboa con un solo objetivo en mente: meterse en el top-8 de Champions League y ahorrarse de este modo jugar una fase más, con el objetivo de tener un mayor tiempo de preparación en febrero. Y con ello, llegaba al Estádio da Luz, un viejo conocido del madridismo, con un objetivo sencillo: ganar o empatar.
Y lo cierto es que había motivos para apostar por el optimismo, después de las exhibiciones frente a Mónaco y Villarreal. Sin embargo, lo que pasó ayer ya lo vio todo el mundo: un Madrid sin fútbol, sin ideas y sin intensidad fue arrollado por un muy buen Benfica, y como consecuencia, el conjunto blanco cayó del tercer puesto al noveno, quedando por segundo año consecutivo fuera de los ocho mejores.
Las implicaciones de quedar fuera del top-8, al descubierto
El resultado más directo de esta debacle era también el más evidente, tal y como el propio Kylian Mbappé reconoció: la suma a la carga de partidos. En un mes de febrero en el que, tras la eliminación de la Copa del Rey, el conjunto blanco solo tendría que disputar tres partidos, ahora esa suma sube a los cinco partidos, restando tiempo de planificación a Arbeloa de cara a la fase decisiva.
Además de ello, también destaca como implicación principal el hecho de que tener que disputar una ronda más también implica una opción más de quedar fuera de la Champions. Y es que, si bien el conjunto blanco no enfrentará a un ‘coco’ como ocurrió el año pasado al caer en el cruce contra el Manchester City, tampoco tendrá ante sí un camino de rosas.
Los dos hipotéticos rivales del conjunto blanco para el playoff son el Bodø/Glimt noruego, que, a priori puede no parecer un rival duro, pero se ha metido en la repesca tras ganar al City y al Atleti en el Etihad y el Metropolitano de forma consecutiva. La otra opción es un reencuentro con el Benfica, y sobra decir tras lo acontecido ayer que el conjunto portugués está lejos de ser una opción factible para acceder a octavos.
Ahora bien, otra de las implicaciones tiene que ver con los cruces de cara a octavos, y es que en caso de llegar a esa ronda, el conjunto blanco se verá las caras o bien con el Sporting de Lisboa, precisamente el equipo que ocupó su plaza en el último segundo, o, un año más, con el Manchester City, en ese nuevo clásico europeo que supondría un cruce durísimo a primeras de cambio.
Otro aspecto a tener en cuenta es el factor campo. El conjunto blanco ya sabe que, en caso de acceder a octavos de final, jugará la vuelta fuera de casa, ya sea en Lisboa o en Mánchester. Y todo el mundo sabe que, en una competición como la Champions, el factor campo es clave para superar eliminatorias.
Precisamente fueron estos aspectos los que provocaron una reacción como la que se vio en algunos jugadores de la plantilla, como son los casos de Thibaut Courtois, que abandonó el verde con claros gestos de enfado, o las reacciones aún más evidentes de piezas como Mbappé o Valverde, que tildaron lo sucedido de vergüenza y no dudaron a la hora de señalarse como culpables.
Ahora, sin embargo, los únicos que pueden dar la vuelta a la situación son, paradójicamente, ellos mismos. Y no importa que Arbeloa trate de asumir todas las culpas de lo acontecido en catástrofes como las de Albacete o Lisboa, la realidad es que, como bien saben algunos de los que ya la han levantado, para ganar la Champions hace falta mucho más que lo que ha demostrado el Madrid hasta la fecha.
Real Madrid
Arbeloa-Mbappé: nueva guerra abierta en zona mixta
Éramos pocos y parió la abuela… Nuevo conflicto en el interior del Santiago Bernabéu, sin venir a cuento, esta vez con Álvaro Arbeloa y Kylian Mbappé como protagonistas.
El delantero francés tiró la directa en zona mixta, apareciendo por sorpresa para hablar ante los medios de comunicación, y estalló una nueva bomba.
«El míster me ha dicho que soy el cuarto delantero», aseguraba ante las televisiones con derechos presentes en la zona mixta. Luego repetía el mensaje, ante las cámaras de Dinastía Blanca, y dejaba un discurso muy contundente contra la «falta de estructura» del equipo en la segunda parte de la temporada.
«Hay que aceptar la idea del entrenador. Tengo que trabajar para ser mejor que Vini, Mastantuono y Gonzalo…“, comentaba repitiendo que estaba por debajo de los tres citados.
Unas palabras que rebotaron en la sala de prensa del Bernabéu, casi de manera simultánea, con un Arbeloa incrédulo ante la situación. Se encargó de desmentirlo al instante: «Ya me gustaría a mi tener cuatro delanteros. No sé qué decir. Ni tengo cuatro delanteros ni he dicho esa frase. No me habrá entendido bien, no sé muy bien qué decir», puntualizó.
Real Madrid
El fin de curso va a ser «molto longo»
Va a ser «molto longo», como diría Juanito, y es lo que se ha buscado la plantilla actual. La realidad es que quedan tres partidos de la «nada absoluta» y uno de ellos ya se superó esta noche ante el Oviedo. Goles de Gonzalo y Bellingham; ovación para Cazorla y pitada mayúscula a Mbappé.
Gonzalo García es la mejor (y única) noticia de la temporada. El delantero es una realidad, tiene gol y hace mucha falta. Algunos lo sitúan lejos del Santiago Bernabéu en verano – ante la falta de oportunidades de Arbeloa – pero el caso es para estudiarlo. Hay cosas en juego ante Oviedo, Sevilla y Athletic. Una de ellas es dar un paso al frente cuando la pelota quema y queda la nada. Fue lo que hizo el mirlo de La Fábrica.

Una noche marcada por lo de fuera, más que por lo de dentro, y en la que se habló muy poco de fútbol. El ambiente venía marcado por la división de opiniones de los socios más disgustados por el proyecto madridista y por la frialdad ante todo lo sucedido. En los prolegómenos del encuentro quedaba la foto de Florentino intercambiando opiniones con varios aficionados. Un clima de tensión apaciguado por las declaraciones del presidente en rueda de prensa.
El cenit de dicha tensión llegó cuando Vini Jr. tocaba las primeras pelotas y Mbappé (en el minuto 69) saltaba al terreno de juego. Los dos se llevaron la bronca mayúscula del respetable blanco. A diferencia de los aplausos que sí que recibieron Aurélien Tchouaméni o Dani Carvajal en los respectivos cambios.
Los aplausos a Gonzalo. Los pitos a Mbappé.
— DAZN España (@DAZN_ES) May 14, 2026
El Bernabéu se pronuncia #LALIGAenDAZN pic.twitter.com/SK5Qv99hYc
Mbappé al salir al terreno de juego tuvo una oportunidad para marcar en la primera que gozó. El francés no se libró de los pitos por todo lo acontecido durante las últimas semanas y con todo el ruido mediático que le persigue.
En el 80′ marcó Jude Bellingham y finiquitó el partido también acallando los leves pitidos que recibió por parte del madridismo presente. El inglés se la ajustó a Escandell y puso la rubrica anotando el 2-0.
