Real Madrid
Cuestión de valores
OPINIÓN
El fútbol y los valores son dos conceptos que siempre han ido de la mano del otro. En muchas ocasiones, son aspectos como el respeto, la deportividad y el compañerismo algunos de los gestos que enaltecen al deporte rey mucho más allá de lo que sucede sobre el terreno de juego. Y equipos como el Real Madrid siempre lo han tenido muy claro.
El conjunto blanco, de la mano del consabido señorío del que el conjunto blanco lleva 123 años haciendo gala, nunca desperdicia una deportividad para demostrarlo. Ejemplo de ello son, sin ir más lejos, el apoyo económico e institucional en momentos complicados a ciertos sectores de la sociedad, como fue el caso, sin ir más lejos, del millón de euros donado por el club a los afectados por la DANA.
Unos valores que el Real Madrid predica en el día a día
Pero más allá de ese tipo de aspectos sociales, el conjunto blanco predica con el ejemplo en todos los ámbitos, así como el que vincula el aspecto deportivo y humano. Y uno de los últimos ejemplos es David Alaba. Sin embargo, antes de hablar del austriaco, es importante establecer contexto: llegó al Real Madrid a coste cero en 2021, con la complicada tarea de suplir a Sergio Ramos.
Y no solo lo hizo con creces, sino que, en su primera temporada de blanco, en la que se convirtió en el mariscal de la zaga merengue, levantó su primera Champions League. Pero víctima de la mala fortuna, su destino se torció el 17 de diciembre de 2023 cuando sufrió una rotura de ligamento cruzado. Desde entonces, el austriaco no ha sido capaz de recuperar ese nivel.
Y con la documentación médica pertinente por delante, parece complicado que, a sus 33 años, pueda volver a alcanzar el nivel élite. Ahora, con un año de contrato por delante, y siendo el segundo jugador mejor pagado de la plantilla, al conjunto blanco se le plantea una disyuntiva, en la que más de una voz dentro de La Casa Blanca se ha planteado una posible salida con el objetivo de liberar masa salarial.
Sin embargo, la voluntad de Alaba es clara: quiere cumplir su contrato con el Real Madrid. Y el conjunto blanco, por supuesto, no pondrá ningún impedimento a la continuidad de una pieza que fue clave en la consecución de La Decimocuarta. Del mismo modo que el conjunto blanco respetó hasta el último día contratos como los de Eden Hazard, Isco, Gareth Bale y muchas otras piezas que acabaron sus contratos a pesar de convertirse en actores secundarios.
Porque sí, aunque muchos no lo crean, eso es señorío. Y precisamente aquellos que tildan de cuento chino el señorío, ahora quieren echar del club a su capitán. Y como su capitán ha dejado clara su intención de continuar su andadura en el club hasta que finalice su contrato, no solo le han quitado la capitanía, sino que también le han quitado el dorsal.
Esa es la pequeña gran diferencia. En el Real Madrid, una pieza que deja de ser importante, sigue siendo uno más del club. Como el primer día. Como si nada hubiera pasado. Sin embargo, en otros clubes, lo que no sirve se desecha. Como si detrás del futbolista no hubiera una persona detrás. Una pequeña gran diferencia que marca una distancia sideral entre un club cualquiera… y el Real Madrid.
Real Madrid
Arbeloa-Mbappé: nueva guerra abierta en zona mixta
Éramos pocos y parió la abuela… Nuevo conflicto en el interior del Santiago Bernabéu, sin venir a cuento, esta vez con Álvaro Arbeloa y Kylian Mbappé como protagonistas.
El delantero francés tiró la directa en zona mixta, apareciendo por sorpresa para hablar ante los medios de comunicación, y estalló una nueva bomba.
«El míster me ha dicho que soy el cuarto delantero», aseguraba ante las televisiones con derechos presentes en la zona mixta. Luego repetía el mensaje, ante las cámaras de Dinastía Blanca, y dejaba un discurso muy contundente contra la «falta de estructura» del equipo en la segunda parte de la temporada.
«Hay que aceptar la idea del entrenador. Tengo que trabajar para ser mejor que Vini, Mastantuono y Gonzalo…“, comentaba repitiendo que estaba por debajo de los tres citados.
Unas palabras que rebotaron en la sala de prensa del Bernabéu, casi de manera simultánea, con un Arbeloa incrédulo ante la situación. Se encargó de desmentirlo al instante: «Ya me gustaría a mi tener cuatro delanteros. No sé qué decir. Ni tengo cuatro delanteros ni he dicho esa frase. No me habrá entendido bien, no sé muy bien qué decir», puntualizó.
Real Madrid
El fin de curso va a ser «molto longo»
Va a ser «molto longo», como diría Juanito, y es lo que se ha buscado la plantilla actual. La realidad es que quedan tres partidos de la «nada absoluta» y uno de ellos ya se superó esta noche ante el Oviedo. Goles de Gonzalo y Bellingham; ovación para Cazorla y pitada mayúscula a Mbappé.
Gonzalo García es la mejor (y única) noticia de la temporada. El delantero es una realidad, tiene gol y hace mucha falta. Algunos lo sitúan lejos del Santiago Bernabéu en verano – ante la falta de oportunidades de Arbeloa – pero el caso es para estudiarlo. Hay cosas en juego ante Oviedo, Sevilla y Athletic. Una de ellas es dar un paso al frente cuando la pelota quema y queda la nada. Fue lo que hizo el mirlo de La Fábrica.

Una noche marcada por lo de fuera, más que por lo de dentro, y en la que se habló muy poco de fútbol. El ambiente venía marcado por la división de opiniones de los socios más disgustados por el proyecto madridista y por la frialdad ante todo lo sucedido. En los prolegómenos del encuentro quedaba la foto de Florentino intercambiando opiniones con varios aficionados. Un clima de tensión apaciguado por las declaraciones del presidente en rueda de prensa.
El cenit de dicha tensión llegó cuando Vini Jr. tocaba las primeras pelotas y Mbappé (en el minuto 69) saltaba al terreno de juego. Los dos se llevaron la bronca mayúscula del respetable blanco. A diferencia de los aplausos que sí que recibieron Aurélien Tchouaméni o Dani Carvajal en los respectivos cambios.
Los aplausos a Gonzalo. Los pitos a Mbappé.
— DAZN España (@DAZN_ES) May 14, 2026
El Bernabéu se pronuncia #LALIGAenDAZN pic.twitter.com/SK5Qv99hYc
Mbappé al salir al terreno de juego tuvo una oportunidad para marcar en la primera que gozó. El francés no se libró de los pitos por todo lo acontecido durante las últimas semanas y con todo el ruido mediático que le persigue.
En el 80′ marcó Jude Bellingham y finiquitó el partido también acallando los leves pitidos que recibió por parte del madridismo presente. El inglés se la ajustó a Escandell y puso la rubrica anotando el 2-0.
