Baloncesto
Descartado del Real Madrid de Chus Mateo, no firmará, fichaje hecho
El Real Madrid estaba interesado en el base español del Maccabi de Tel Aviv, Lorenzo Brown, quien tiene contrato con el equipo israelí hasta 2026 y acaba de ganar el título de liga, el número 57 para el Maccabi.
Pese a tener contrato hasta 2026, Brown ha expresado su deseo de marcharse debido a los problemas relacionados con la guerra de Gaza, que dificultan su concentración en el ámbito deportivo.
Lorenzo Brown ha recibido ofertas del Real Madrid y del Fenerbahçe, pero el presidente del Panathinaikos ha subido a sus redes sociales una imagen de Brown, dando a entender que han fichado al base del Maccabi.
Con esto, el Madrid se tiene que olvidar de Brown y se ha lanzado a por el fichaje del jugador del Joventut, Andrés Feliz. El equipo blanco está dispuesto a pagar la cláusula de rescisión de 500.000 euros.

Además, el Real Madrid ha cerrado las renovaciones de Tavares y Mario Hezonja, y está en negociaciones con Serge Ibaka y Usman Garuba ante la posible baja de Vincent Poirier, quien tiene una gran oferta del Anadolu Efes. Está claro que el Madrid volverá a tener una plantilla muy competitiva para optar a todos los títulos posibles.
Baloncesto
El Real Madrid tumba al Andorra y sigue intratable en Liga
Hay partidos que, más allá del marcador, revelan la estructura interna de un equipo. El triunfo del Real Madrid ante MoraBanc Andorra (97‑90) pertenece a esa categoría: un ejercicio de resistencia, ajuste y jerarquía que explica por qué el conjunto blanco gobierna la Liga con una autoridad que trasciende lo estadístico. En un calendario marcado por la inminente semana decisiva de Euroliga, el equipo de Scariolo volvió a demostrar que su identidad competitiva no entiende de contextos ni excusas.
El encuentro comenzó con una versión irreconocible del Real Madrid: desajustado atrás, sin ritmo ofensivo y superado por la energía de un Andorra que llegó a dominar por 17 puntos al descanso. Lejos de ser un accidente, fue un recordatorio de la exigencia que supone competir en dos frentes de máximo nivel. Scariolo, consciente de lo que se avecina en Europa, reservó a Maledon, Abalde y Lyles, lo que obligó al equipo a reinventarse sobre la marcha.
El giro del partido llegó tras el descanso. En apenas 21 minutos, el Real Madrid firmó un parcial acumulado de 63‑30, una cifra que no solo habla de acierto, sino de control emocional y lectura táctica. El equipo ajustó líneas defensivas, aceleró el ritmo y encontró ventajas interiores y exteriores con una naturalidad que solo poseen los conjuntos con una identidad consolidada.
En ese tramo emergieron tres nombres propios: Len, dominante en ambos aros, imponiendo físico y presencia. Tavares, que volvió a ser un eje estructural más que un simple pívot. Feliz, cuya energía y agresividad ofensiva cambiaron la temperatura del partido.
No fue una reacción impulsiva, sino un proceso: el Madrid volvió a su plan, a su baloncesto, a su jerarquía y sumó, con ello, la undécima victoria seguida a nivel doméstico.
Foto: Víctor Carretero – Real Madrid
