Real Madrid
Diversión en el Real Madrid de Arbeloa: las claves del 6-1
«¿Os habéis divertido?», reza la frase motivacional de Gladiator que Álvaro Arbeloa – como buen cinéfilo – se ha apropiado en múltiples ocasiones. Fue lo que gritó tras la histórica remontada al Wolfsburgo (3-0) al llegar al vestuario del Santiago Bernabéu. Y, quizá, el lema que le imprimió a los futbolistas en el día de ayer por el 6-1 al Mónaco.
«Mimar los egos y ser mánager»
Gareth Bale, en los micrófonos de TNT Sports – como analista del Tottenham-Dortmund – hizo un análisis impecable sobre lo que se necesita para ser entrenador del Real Madrid. «Al llegar al Real Madrid no necesitas ser entrenador, necesitas ser mánager. Necesitas gestionar los egos en el vestuario. Hay que mimar los egos. No hace falta hacer tantas cosas tácticas», dijo el futbolista que fue entrenado por Zidane o Ancelotti.
La realidad es que ayer salió todo a la perfección. Arbeloa sabe que para ganar con la camiseta blanca también debe tocar la tecla emocional de sus jugadores. Da la cara y el escudo del vestuario, tirando de buena palabrería y de apoyo constante a los futbolistas. Sin ir más lejos, Vini parece otro. Y supo reconocérselo a Arbeloa en la celebración del quinto gol.
Diversión y apoyo
«Quiero que todos sean muy importantes y que, sobre todo, se diviertan. Estoy encantado con la calidad de mi plantilla», argumentaba Álvaro y repetía hasta la saciedad. Diversión e implicación personificada en varias acciones del juego. La jugada del 2-0 – de orfebrería y clase mundial – o la de la gran labor defensiva de Kylian Mbappé con el 5-0 en el eléctrico en el minuto 65 de partido.

Y también, por supuesto, toque de entrenador como ya sucedió ante el Levante. Cambió el partido al descanso metiendo a Arda y a Franco. Ambos ayer aparecieron en el once titular. Un once que se transformaba en un 3-4-3, por momentos en ataque, que permitía subir un peldaño en el apartado ofensivo con Camavinga y Valverde metidos como centrocampistas y permitiendo la movilidad de Tchouaméni en el pivote y en la base del juego defensivo de los suyos.
3-4-3 para atacar
Bellingham siguiéndolo todo desde cerca y 360°, tanto para elaborar y llegar o como para destruir y desatascar. Arda haciendo su labor de enganche y tres delanteros (Franco, Vini y Mbappé) que suman en defensa, que arrancan la línea de presión y que son constantantes en no dejar de encarar, buscar espacios y fabricar opciones de cara al gol.
El Vinicius de las grandes noches. #UCL #LaCasaDelFútbol pic.twitter.com/G09cKIBBSd
— Movistar Plus+ Deportes (@MPlusDeportes) January 20, 2026
Todo suma un caldo de cultivo ilusionante para un madridismo que no sonríe desde hace más de un año y que sienta las bases para que el proyecto de Arbeloa llegue a buen puerto. Un 6-1 que es el inicio de algo que debe mantenerse en el tiempo y que debe proseguir en las próximas jornadas y en los tests de máximo nivel que quedan por delante para poder aspirar a los títulos.
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Bellingham, a punto para Mallorca
Tuchel le convocó, le tuvo en la concentración y decidió no arriesgarlo ni contra Uruguay ni contra Japón. El inglés regresa a Valdebebas con los isquiotibiales intactos y el Bayern de Múnich en el horizonte.
Cuando Tuchel convocó a Bellingham para los amistosos ante Uruguay y Japón, el madridismo se echó las manos a la cabeza. Llevar a un jugador que llevaba casi dos meses lesionado, que había vuelto con solo 16 minutos en el derbi ante el Atlético, que claramente no estaba al cien por cien, parecía una temeridad innecesaria a tres semanas de los cuartos de Champions contra el Bayern.
El seleccionador inglés fue claro en rueda de prensa: «No correremos riesgos con Jude porque viene de una lesión muscular y nunca sabes qué puede pasar». Dos meses después de que Bellingham se rompiera el músculo semitendinoso de la pierna izquierda ante el Rayo Vallecano en el Bernabéu, Inglaterra decidió que no merece la pena jugársela en un amistoso. Por una vez, el Madrid y su estrella tienen los mismos intereses que la selección.
Bellingham vuelve a Valdebebas sin haber disputado un minuto con los Tres Leones, con el músculo descansado y con tiempo por delante para recuperar su mejor nivel. El primer partido del Madrid tras el parón es el 5 de abril en Mallorca. Luego viene el Bayern. Luego viene todo.
Foto: England
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Caso Arribas: el Real Madrid está muy atento
En el Real Madrid siguen muy de cerca la progresión de todos los futbolistas de La Fábrica y uno de los nombres propios que más llama la atención, por motivos obvios, es el de Sergio Arribas. El canterano surgido en Valdebebas, que debutó con el primer equipo hace varias temporadas, brilla en el Almería de Cristiano Ronaldo.
La leyenda madridista compró el 25% de los derechos del club de Mohamed Al-Khereiji y de SMC Group, en una fuerte inversión por la entidad andaluza. Ahora quiere montar un equipo fuerte que aspire a cotas altas en Primera como en su día pasó con el Málaga cuando él era jugador del Real Madrid.
Uno de los «patrimonios» de La Fábrica, y que más interés despertó hace un par de años, es Sergio Arribas. Subió al primer equipo con Zidane, Ancelotti también le dio la oportunidad, pero no llegó a asentarse y se buscó una salida a la élite.

Firmó por el Almería, a posteriori descendió, y ahora es la máxima estrella de LaLiga Hypermotion. Suma 20 dianas y es el líder de los almerienses en el intento de ascender de categoría – está a un punto del Racing, el cabeza de la tabla.
El Real Madrid se guarda una opción bajo la manga para firmar a Sergio Arribas o (por lo menos) para seguir con atención su futuro, si lo considera, y es ese 50% habitual de sus derechos federativos. Tiene una cláusula de 40 millones de euros y, en caso de salir del Almería, el 50% del traspaso iría a parar a las arcas del conjunto merengue.
En todo caso, eso sí, no hay ni opción de tanteo ni de recompra, por parte del Real Madrid, en caso de querer recuperar al futbolista. Es, por tanto, el propio equipo blanquirrojo el que decidirá el futuro del futbolista.
Foto: UD Almería
