El FC Barcelona necesitaba cuatro goles para igualar la eliminatoria ante el Atlético de Madrid… y con Ricardo De Burgos Bengoetxea como árbitro principal hubo «mimbres» para la soñada remontada de los azulgranas.

El colegiado, con 1-0, pitó un piscinazo de Pedri dentro del área que, a la postre, supondría el 2-0 en el Camp Nou antes de llegar al tiempo de descanso en la vuelta de las semis de Copa.