Real Madrid
El Barça mata la Liga en el Clásico, el Real Madrid cierra un curso para olvidar (4-3)
El Real Madrid se jugaba parte de sus aspiraciones en la lucha por sobrevivir en el último título en juego de esta temporada. Un Clásico a Liga o muerte, como titulábamos en este periódico, y por el que el Real Madrid debía quemar naves. A falta de 12 puntos – 9 a la finalización del Clásico – en caso de ganar al Barça se pondría todo al rojo vivo. Una cábala más para pensar en ir a Cibeles a final de temporada en un año muy complicado. Algo que no sucedió ya que los de Flick dieron el puñetazo final a la Liga y la brecha se abre a falta de tres jornadas.
En la montaña mágica de Montjuïc, en el particular San Isidro de Madrid, tras el K.O en Champions del Barça ante el Inter… todos los ingredientes estaban sobre la mesa para vivir un auténtico partidazo de fútbol que lo decidiría todo. Ancelotti apostó por su caballo ganador (Arda Güler por Rodrygo) y la apuesta le salió mal. Tampoco supo reaccionar.
Doblete de Mbappé para empezar
En un Clásico hay que salir a morder desde el minuto 1. No vale absolutamente ningún planteamiento preparado en la víspera y se escapa siempre de toda lógica. En el minuto 5′, en un balonazo en largo que en la primera vuelta acababa en fuera de juego, Mbappé salió como un auténtico tren bala y sorprendió a la defensa del FC Barcelona yéndose de Cubarsí y provocando el penalti de Szczesny. El de Bondy no falló desde los once metros. Y no sería el único tanto que cantó en la primera mitad.
Hernández Hernández señaló penalti en esta acción de Szczesny sobre Mbappé.#LALIGAEASPORTS #LaCasaDelFútbol pic.twitter.com/wJ6kVdV9EE
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Mbappé marcó el 0-2 aprovechándose de un pase en profundidad, con el exterior, de Vinicius Júnior que volvió a pillar descolocados a los de Hansi Flick y que habilitaba Cubarsí. En el mano a mano lo anotaba el delantero galo del Real Madrid y ponía la Liga al rojo vivo con una efectividad asombrosa de 2 goles en 2 disparos.
El Barça reacciona y pasa del 0-2 al 4-2
Un saque de esquina del Barça, que estaba noqueado, permitía recortar distancias a los azulgranas y pensar en reaccionar como les sucedió ante el Inter o ante el Atlético viéndose superado con un 0-2 inicial en el marcador. El tanto lo marcó Eric García, como pasó en el Giuseppe Meazza, y provocó el estallido en Montjuïc. En 18 minutos ya se habían visto tres goles. Escapándose de toda la lógica y cordura que suele perdurar en los Clásicos.
Del 0-2 al 2-2, tal y como pasó en los citados encuentros del Barça, y fue obra de Lamine Yamal que primero probó a Courtois y luego le sorprendió en el minuto 32 con un golazo directo a su palo largo. Más fue la agonía al pensar que Raphinha, un minuto después, adelantaba a los azulgranas y les ponía por primera vez delante en el marcador.

El Real Madrid intentó reaccionar a ese gol de Raphinha y encontró otro penalti, esta vez de Frenkie de Jong sobre Mbappé, aunque quedó anulado por fuera de juego. En el minuto 43 tiraron el SAOT y no valía la jugada que hubiera supuesto el 3-3. De ahí, un minuto después, se pasó al 4-2 de Raphinha para aprovecharse de un despiste de la defensa del Real Madrid antes del descanso. Desde que marcó Kylian el segundo, el Barça pasó por encima de los blancos en Montjuïc.
La segunda mitad inició con Modric y Brahim por Güler y Ceballos, en lo que detectó el staff técnico de Carletto, y el guion siguió siendo muy similar a lo visto en la primera mitad. El Barça encontró el 5-2 (minuto 53) por medio de Lamine Yamal, pero era fuera de juego y no subió al marcador. El Madrid (en el 55′), de nuevo, encomendándose a Mbappé cerca de encontrar el tercero en otra ocasión clarividente para marcar.
Hat trick de Mbappé… y nada más
Ferran en el minuto 69 perdonó el quinto en un mano a mano y el Real Madrid, en la siguiente acción, aprovechaba una gran asistencia de Modric a Vinicius y una de Vinicius a Mbappé para poner el 4-3 en el marcador sacando partida de esa zaga adelantada de los de Flick. El Barça pudo responder, acto seguido, con una doble ocasión manifiesta (primero un disparo de Lamine que salvó Courtois y luego un remate a bocajarro de Raphinha que se iba fuera).
El Barça pidió una mano dentro del área de Tchouaméni en el Clásico. Tal fue la asfixia arbitral de los jugadores de Hansi Flick que pese a que Hernández Hernández no había señalado nada, Martínez Munuera lo mandó al VAR para ver la acción. El colegiado canario mantuvo su decisión y vio que la jugada del francés, al igual que la mano de Frenkie en el 2-2, no era pitable.
Dos goles anulados
Vinicius no pudo seguir más y en el minuto 87 dejó su lugar a Víctor Muñoz para debutar en los últimos minutos de Clásico, por pura necesidad, y en la primera que tuvo la gozó para el 4-4, aunque se le fue arriba. Un minuto después marcó Tchouaméni, pero había fuera de juego de Mbappé por obstrucción directa en la jugada y el Madrid, subiendo al ataque con todo, encajó el 5-3 con un golpeo de Fermín que nace de una mano, totalmente estirada, por la que le llamaron desde el VAR y Hernández Hernández lo acabó anulando.
Sin embargo, no dio tiempo para más, se acabó la lucha por el título. El Barça da un golpetazo a la Liga y queda totalmente sentenciada. El Real Madrid tendrá mucho trabajo por delante en el mercado de fichajes de cara a la próxima temporada. El curso de los madridistas, para olvidar en la pelea por los tres grandes títulos.
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Bellingham, a punto para Mallorca
Tuchel le convocó, le tuvo en la concentración y decidió no arriesgarlo ni contra Uruguay ni contra Japón. El inglés regresa a Valdebebas con los isquiotibiales intactos y el Bayern de Múnich en el horizonte.
Cuando Tuchel convocó a Bellingham para los amistosos ante Uruguay y Japón, el madridismo se echó las manos a la cabeza. Llevar a un jugador que llevaba casi dos meses lesionado, que había vuelto con solo 16 minutos en el derbi ante el Atlético, que claramente no estaba al cien por cien, parecía una temeridad innecesaria a tres semanas de los cuartos de Champions contra el Bayern.
El seleccionador inglés fue claro en rueda de prensa: «No correremos riesgos con Jude porque viene de una lesión muscular y nunca sabes qué puede pasar». Dos meses después de que Bellingham se rompiera el músculo semitendinoso de la pierna izquierda ante el Rayo Vallecano en el Bernabéu, Inglaterra decidió que no merece la pena jugársela en un amistoso. Por una vez, el Madrid y su estrella tienen los mismos intereses que la selección.
Bellingham vuelve a Valdebebas sin haber disputado un minuto con los Tres Leones, con el músculo descansado y con tiempo por delante para recuperar su mejor nivel. El primer partido del Madrid tras el parón es el 5 de abril en Mallorca. Luego viene el Bayern. Luego viene todo.
Foto: England
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Caso Arribas: el Real Madrid está muy atento
En el Real Madrid siguen muy de cerca la progresión de todos los futbolistas de La Fábrica y uno de los nombres propios que más llama la atención, por motivos obvios, es el de Sergio Arribas. El canterano surgido en Valdebebas, que debutó con el primer equipo hace varias temporadas, brilla en el Almería de Cristiano Ronaldo.
La leyenda madridista compró el 25% de los derechos del club de Mohamed Al-Khereiji y de SMC Group, en una fuerte inversión por la entidad andaluza. Ahora quiere montar un equipo fuerte que aspire a cotas altas en Primera como en su día pasó con el Málaga cuando él era jugador del Real Madrid.
Uno de los «patrimonios» de La Fábrica, y que más interés despertó hace un par de años, es Sergio Arribas. Subió al primer equipo con Zidane, Ancelotti también le dio la oportunidad, pero no llegó a asentarse y se buscó una salida a la élite.

Firmó por el Almería, a posteriori descendió, y ahora es la máxima estrella de LaLiga Hypermotion. Suma 20 dianas y es el líder de los almerienses en el intento de ascender de categoría – está a un punto del Racing, el cabeza de la tabla.
El Real Madrid se guarda una opción bajo la manga para firmar a Sergio Arribas o (por lo menos) para seguir con atención su futuro, si lo considera, y es ese 50% habitual de sus derechos federativos. Tiene una cláusula de 40 millones de euros y, en caso de salir del Almería, el 50% del traspaso iría a parar a las arcas del conjunto merengue.
En todo caso, eso sí, no hay ni opción de tanteo ni de recompra, por parte del Real Madrid, en caso de querer recuperar al futbolista. Es, por tanto, el propio equipo blanquirrojo el que decidirá el futuro del futbolista.
Foto: UD Almería
