Real Madrid
El Bernabéu volvió a pitar a los jugadores
El Santiago Bernabéu volvió a recibir al Real Madrid en una semana de altibajos. Se firmó un partido muy serio en Villarreal, para aspirar a ganar la Liga – incluso -, y se venía del ilusionante 6-1 al Mónaco en Champions League. Sin embargo, volvieron los viejos fantasmas y regresaron las pesadillas del madridismo en Lisboa.
El Benfica ganó 4-2 un partido que pudo llevarse de forma más contundente – de no ser por Thibaut Courtois – y el aficionado blanco, mostrando su descontento, se preparaba para una nueva pitada histórica en el coliseo merengue.
Hubo leves pitidos en la llegada del autobús al estadio y se replicaron de igual forma cuando salieron los porteros a calentar. Courtois, eso sí, fue de los pocos ovaciones. En el momento de salir a calentar todo el grupo en general, como era de esperar, hubo pitada y subieron los decibelios en el estadio. A nivel musical por la megafonía y también por parte del descontento de los seguidores del Real Madrid que retaron al frío y a la lluvia para mostrar su descontento.
Al anunciarse por megafonía, la peor parte (de nuevo) se la llevaron Vinicius Júnior y Jude Bellingham, mientras que sí que hubo aplausos para Courtois, Asencio y Mbappé.
Real Madrid
Bellingham, a punto para Mallorca
Tuchel le convocó, le tuvo en la concentración y decidió no arriesgarlo ni contra Uruguay ni contra Japón. El inglés regresa a Valdebebas con los isquiotibiales intactos y el Bayern de Múnich en el horizonte.
Cuando Tuchel convocó a Bellingham para los amistosos ante Uruguay y Japón, el madridismo se echó las manos a la cabeza. Llevar a un jugador que llevaba casi dos meses lesionado, que había vuelto con solo 16 minutos en el derbi ante el Atlético, que claramente no estaba al cien por cien, parecía una temeridad innecesaria a tres semanas de los cuartos de Champions contra el Bayern.
El seleccionador inglés fue claro en rueda de prensa: «No correremos riesgos con Jude porque viene de una lesión muscular y nunca sabes qué puede pasar». Dos meses después de que Bellingham se rompiera el músculo semitendinoso de la pierna izquierda ante el Rayo Vallecano en el Bernabéu, Inglaterra decidió que no merece la pena jugársela en un amistoso. Por una vez, el Madrid y su estrella tienen los mismos intereses que la selección.
Bellingham vuelve a Valdebebas sin haber disputado un minuto con los Tres Leones, con el músculo descansado y con tiempo por delante para recuperar su mejor nivel. El primer partido del Madrid tras el parón es el 5 de abril en Mallorca. Luego viene el Bayern. Luego viene todo.
Foto: England
Real Madrid
Caso Arribas: el Real Madrid está muy atento
En el Real Madrid siguen muy de cerca la progresión de todos los futbolistas de La Fábrica y uno de los nombres propios que más llama la atención, por motivos obvios, es el de Sergio Arribas. El canterano surgido en Valdebebas, que debutó con el primer equipo hace varias temporadas, brilla en el Almería de Cristiano Ronaldo.
La leyenda madridista compró el 25% de los derechos del club de Mohamed Al-Khereiji y de SMC Group, en una fuerte inversión por la entidad andaluza. Ahora quiere montar un equipo fuerte que aspire a cotas altas en Primera como en su día pasó con el Málaga cuando él era jugador del Real Madrid.
Uno de los «patrimonios» de La Fábrica, y que más interés despertó hace un par de años, es Sergio Arribas. Subió al primer equipo con Zidane, Ancelotti también le dio la oportunidad, pero no llegó a asentarse y se buscó una salida a la élite.

Firmó por el Almería, a posteriori descendió, y ahora es la máxima estrella de LaLiga Hypermotion. Suma 20 dianas y es el líder de los almerienses en el intento de ascender de categoría – está a un punto del Racing, el cabeza de la tabla.
El Real Madrid se guarda una opción bajo la manga para firmar a Sergio Arribas o (por lo menos) para seguir con atención su futuro, si lo considera, y es ese 50% habitual de sus derechos federativos. Tiene una cláusula de 40 millones de euros y, en caso de salir del Almería, el 50% del traspaso iría a parar a las arcas del conjunto merengue.
En todo caso, eso sí, no hay ni opción de tanteo ni de recompra, por parte del Real Madrid, en caso de querer recuperar al futbolista. Es, por tanto, el propio equipo blanquirrojo el que decidirá el futuro del futbolista.
Foto: UD Almería
