Ante el Mérida hubo patinazo, con respuesta en el Di Stéfano, y hoy ante Unionistas se repitió la historia. El Real Madrid Castilla cayó goleado fuera de casa y sigue demostrando que no termina de arrancar.

El Real Madrid Castilla de Álvaro Arbeloa ha vuelto a mostrar su peor cara lejos del Di Stéfano. El filial blanco sufrió una dolorosa derrota por 3-0 ante Unionistas, en un partido que reitera la preocupante inconsistencia del equipo fuera de su feudo.

El patinazo repite el amargo precedente de la goleada encajada contra el Mérida semanas atrás, confirmando que el Castilla no termina de arrancar en esta fase de la Primera RFEF.

​El partido se desequilibró en los momentos clave y mostró a un Unionistas más efectivo y con mayor contundencia en ambas áreas.

La goleada ante Unionistas subraya un patrón inquietante para el proyecto de Arbeloa: el equipo es capaz de ofrecer resistencia y buenas actuaciones en su estadio, pero se muestra vulnerable y falto de reacción cuando juega lejos de Valdebebas. Esta dualidad está costando puntos vitales y dificulta al equipo escalar posiciones en la Primera RFEF.

​La derrota, que se suma a un historial reciente de resultados irregulares, obligará a Arbeloa y su cuerpo técnico a replantear la estrategia de los partidos a domicilio para encontrar la solidez necesaria para la categoría.