En Vallecas hubo polémica arbitral, pese al mal partido del Real Madrid ante el Rayo, y no se debe dejar pasar por alto. Y en Vigo, más de lo mismo con el arbitraje de Alberola Rojas.

En el minuto 8 de partido, con 0-0, pitó penalti por mano de Marcos Alonso en el disparo de Fermín López. El VAR, a diferencia de Vallecas con el agarrón sobre Bellingham, llamó al colegiado para pitar la pena máxima.

Un penalti que en Champions no se pita. En Europa, con Kovács yendo al VAR, se anuló un penalti por una (no) mano idéntica, en este caso de Tchouaméni, durante el Liverpool-Real Madrid disputado en Anfield.