El derbi catalán fue completamente un monopolio del Espanyol, a nivel de ocasiones, con un Joan García espléndido que firmó tres paradas de mucho mérito en la que fue su casa. Sin embargo, en el 86′ y solo habiendo generado una gran oportunidad de gol, el Barça se llevó el gato al agua con el tanto de Dani Olmo y la sentencia de Lewandowski en el tiempo de añadido.

El FC Barcelona seguirá líder, con distancia sobre el Real Madrid y Villarreal, tras ganar 0-2 al Espanyol en el RCD Stadium. El resultado (surrealista, visto lo visto) fue culpa de un Espanyol que le perdonó la vida a los de Hansi Flick en constantes ocasiones.

En parte por un Joan García que firmó tres paradones de escándalo. Primero ante Pere Milla en el primer acto y, a posteriori, ante un mano a mano clarividente de Roberto y un disparo ajustado de Romero que iba a colarse dentro.

Cornellà, en estado de fervor, vio como los suyos tutearon al Barça durante todo el encuentro. Sin embargo, el gran trabajo de los de Manolo González se fue al traste a partir del minuto 86 en dos ataques fugaces del FC Barcelona.

Primero fue un disparo de Dani Olmo y a posteriori Lewandowski finiquitó la contienda dándole los tres puntos a los azulgranas. Un Barça que solo gozó de una ocasión clara de gol y que fue desbaratada por Dmitrovic de manera magistral. El derbi fue de Joan y se lo llevó el FC Barcelona. Al Real Madrid le toca cumplir mañana en casa para no empezar el año yéndose a más distancia del liderato.