Baloncesto
El Madrid de Chus Mateo empieza a despegar en Europa
El Real Madrid ganó 93-86 al Partizan en la segunda jornada de la Euroleague.
Los de Chus Mateo han hecho el mejor partido en lo que va de temporada con un gran Serge Ibaka y Facundo Campazzo, ambos con 14 puntos, y además 12 asistencias del base argentino. También destacaron los 4 triples de Rathan-Mayes en su mejor partido con la camiseta blanca.
El partido comenzó con un parcial de 0-7 para el Partizan, con un triple de Nakic y 4 puntos de Davies. El Madrid reaccionó con 5 puntos consecutivos de Ndiaye y otros 5 puntos de Mario Hezonja, a lo que respondió Marinkovic con 2 triples. Abalde sumó 1 triple para los blancos, y el cuarto finalizó con empate 24-24.
El Madrid estuvo mucho más intenso en defensa y comenzó con un parcial de 7-0 para los blancos, con 2 triples de Rathan-Mayes y 1 de Campazzo, pero el Partizan reaccionó con 7 puntos de Jones y 1 triple de Leliquina. El partido llegó al descanso con 3 puntos de ventaja para el Real Madrid: 50-47.
El tercer cuarto comenzó con el Madrid muy acertado en el triple, con 2 de Musa y 2 triples de Rathan-Mayes. El Partizan respondió con 2 triples de Malinkovic y 2 triples de Leliquina, pero el Real Madrid terminó el cuarto con 4 puntos de ventaja: 68-64.
El último cuarto comenzó con un parcial de 15-0 favorable al Real Madrid, con un gran Campazzo anotando 2 triples, junto con 8 puntos de Musa y 6 puntos de Serge Ibaka. El equipo mostró una defensa muy agresiva. El Partizan reaccionó a base de triples, con 3 de Jones y otros 3 triples de Marinkovic, lo que les permitió recortar distancias.
El próximo partido del Real Madrid será el domingo frente al Surne Bilbao Basket a las 12:30 h. #Vamos
Foto: Getty
Baloncesto
El Real Madrid tumba al Andorra y sigue intratable en Liga
Hay partidos que, más allá del marcador, revelan la estructura interna de un equipo. El triunfo del Real Madrid ante MoraBanc Andorra (97‑90) pertenece a esa categoría: un ejercicio de resistencia, ajuste y jerarquía que explica por qué el conjunto blanco gobierna la Liga con una autoridad que trasciende lo estadístico. En un calendario marcado por la inminente semana decisiva de Euroliga, el equipo de Scariolo volvió a demostrar que su identidad competitiva no entiende de contextos ni excusas.
El encuentro comenzó con una versión irreconocible del Real Madrid: desajustado atrás, sin ritmo ofensivo y superado por la energía de un Andorra que llegó a dominar por 17 puntos al descanso. Lejos de ser un accidente, fue un recordatorio de la exigencia que supone competir en dos frentes de máximo nivel. Scariolo, consciente de lo que se avecina en Europa, reservó a Maledon, Abalde y Lyles, lo que obligó al equipo a reinventarse sobre la marcha.
El giro del partido llegó tras el descanso. En apenas 21 minutos, el Real Madrid firmó un parcial acumulado de 63‑30, una cifra que no solo habla de acierto, sino de control emocional y lectura táctica. El equipo ajustó líneas defensivas, aceleró el ritmo y encontró ventajas interiores y exteriores con una naturalidad que solo poseen los conjuntos con una identidad consolidada.
En ese tramo emergieron tres nombres propios: Len, dominante en ambos aros, imponiendo físico y presencia. Tavares, que volvió a ser un eje estructural más que un simple pívot. Feliz, cuya energía y agresividad ofensiva cambiaron la temperatura del partido.
No fue una reacción impulsiva, sino un proceso: el Madrid volvió a su plan, a su baloncesto, a su jerarquía y sumó, con ello, la undécima victoria seguida a nivel doméstico.
Foto: Víctor Carretero – Real Madrid

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