El goteo de escándalos que salpican al FC Barcelona parece no tener fin. A las graves implicaciones del ‘Caso Negreira’ se suma ahora un nuevo frente judicial que apunta a irregularidades en la gestión deportiva. El juez ha detectado indicios de la comisión de dos delitos en el polémico fichaje del delantero Antoine Griezmann, procedente del Atlético de Madrid, según explica El Mundo en una nueva primicia mundial.
La investigación se centra en la denuncia presentada en su día por el club colchonero, que acusó al FC Barcelona de haber negociado con el jugador a sus espaldas. Según la denuncia, el Barça mantuvo conversaciones y acuerdos con Griezmann entre febrero y marzo de 2019, un periodo en el que el delantero aún estaba blindado por una cláusula de rescisión de 200 millones de euros.
El Barcelona terminó abonando 120 millones de euros, la cantidad a la que bajó la cláusula el 1 de julio de 2019. Sin embargo, la clave del litigio reside en si el acuerdo fue cerrado o pactado con el jugador antes de esa fecha.

Este nuevo frente judicial por presuntos delitos en la captación de jugadores añade otra capa de sombra a la gestión de la entidad catalana. La pregunta que se repite en el entorno del fútbol es la misma: ¿hasta cuándo continuarán los escándalos en Can Barça? El club se enfrenta a una situación institucional y deportiva insostenible, con su reputación gravemente dañada.
